viernes, 11 de marzo de 2011

Máquina de pasta.

 
    Llevaba tiempo sin poner ninguna de las cosas que hacen mis ratos en la cocina más divertidos. No es que sea algo imprescindible, pero es un placer hacer tu propia pasta fresca, porque es, cómo decirlo?... Otro mundo.
   Tal vez yo no la tendría si un día en una ferretería fantástica de Sevilla, cercana a El Salvador, no hubiera dicho la frase de: "papi, algún día me compraré una de estas", y me dijo: "te la regalo anda", a lo que me negué, por supuesto, pero se ve que se quedó con "el antojo de la niña", porque en mi siguiente visita al pueblo, allí estaba la flamante máquina... GRACIAS PAPÁ!!!!!!.

Receta de pasta fresca:
- 100 gr. de harina de trigo.
- 1 huevo.
   En un bol ponemos la harina y en el centro el huevo, mezclamos bien, primero con ayuda de la punta de los dedos y después con la mano entera hasta conseguir una masa homogénea. Si queda muy dura añadimos algo de agua y si por el contrario queda muy blanda, algo de harina. El secreto está en que no se pegue a las manos. Debe quedar algo elástica y brillante, lo que se conseguirá con un buen amasado. Con unos diez minutillos deberíais tener suficiente, pero ya depende de la energía con la que amaséis...
   Una vez que esté lista, se hace una bola con la masa, se envuelve en papel film y se deja reposar una media hora más o menos en un lugar fresco, pero ojo, NO en el frigorífico!!. Si tenéis la máquina, es sencillo, vamos partiendo la masa en trozos y pasándola por ella, y si no la tenéis, paciencia, enharináis el sitio donde vayáis a hacerla, con un rodillo estiráis la masa hasta dejarla fina y con un cuchillo afilado váis cortando la masa. ¿El tiempo de cocción?, pues depende del grosor, la que yo hago suele estar en unos 3 ó 4 minutos.

 
   La cantidad que doy es para una persona, que es lo que yo hago siempre, si lo hacéis para más, es sencillo, tan solo tenéis que multiplicar. Eso sí, siempre me sobra algo, porque si le añades la salsa con la que se suele acompañar, es mucho para mí.

Historia y demás:
   ¿El origen de la pasta?, pues se lo atribuyen muchos, China, Japón, Italia,..., pero seguro que se dio en varios sitios a la vez, lo que sí está claro es que fueron los italianos los que la hicieron famosa en todo el mundo.
   Cuando decimos que la pasta está "al dente", queremos decir que está en su punto exacto de cocción, es decir, cocida por fuera, pero aun firme al mordisco.
   La pasta puede ser enriquecida ( por huevo, tomate, espinacas,...), se puede rellenar y le podemos dar diferentes formas, lo que hará que tome distintos nombres, como espaguetis, tallarines, tortellini, ...
   Una cosa buena que tiene la pasta es que se puede consumir tanto en frío, con lo que tendremos que pasarla por agua fría para que no se apelmace y cortar así la cocción, como en caliente.

 
    Ese es el resultado de la pasta que yo hago, y sí, sé que en la receta no puse sal, pero una vez me dijeron que no era recomendable, lo que hago es añadirla al agua de cocción, y debo decir que nunca me quedó sosa.

   Si alguna vez habéis pensado comprar esta maquina, no lo dudéis, es un disfrutar, os lo aseguro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada