viernes, 5 de febrero de 2016

Apple butter (mantequilla de manzana)


Ingredientes:
- 750 gr. de manzanas Golden peladas y descorazonadas.
- 18 gr. de vinagre de manzana.
- 80 gr. de azúcar blanca.
- 25 gr. de azúcar moreno.
- Canela.
- Clavo.
- Pimienta de Jamaica.
Elaboración:
   Lo primero que debes hacer es partir en rodajas de entre tres y cinco centímetros las manzanas. Ponlas en la olla de cocción lenta junto con el vinagre, tapa y mantenlas en "High" durante siete horas aproximadamente.
   Pasado ese tiempo remueve, vuelve a tapar, pon "Low" en la olla y sigue cocinando las manzanas unas 9 horas más.
   Añade el azúcar, las especias en polvo, mezcla, vuelve a tapar y cocina de nuevo, esta vez durante 4 horas, para que la manzana coja los aromas de esas especias.
   Pasadas esas horas, tienes dos opciones, dejarlo tal cual, o hacer como yo, meter la batidora y triturar, para que sea una mezcla muy suave.

Notas:
   Empiezo comentando que esta receta, además de en "slow cooker" se puede hacer en una olla normal, pero no penséis que es una cosa rápida, ya que os llevará unas ocho o diez horas tenerla lista, por eso se requiere mucha paciencia.
   En el frigorífico aguanta perfectamente un mes o dos y si las ponéis al vacío, la conservación pasará del año, llegando casi a dos en perfecto estado. Eso sí, hay que asegurarse de que esté bien hecho ese vacío.
   Os pongo una foto del grosor que doy yo a las manzanas. por supuesto que podéis hacerlo del modo que más os guste, pero así se hacen mucho mejor que partiendo en gajos, por poner un ejemplo.


   Lo siento por la foto, pero el día que metí las manzanas en la "slow" no hice foto y como me acabo de comer una, pues he aprovechado para sacarle una foto rápida.
   Las especias como podéis ver en la foto que pongo, son muy poquitas. De canela va 1/4 de cucharadita (medida americana, que así no hay líos), de clavo algo menos de la mitad de esa cantidad y de Pimienta de Jamaica lleva un grano. Aunque en la foto está entero, en la receta va machacado.


   Esta receta está para hacerla en la olla de cocción lenta que se conoce como "la mini", es decir, la slow cooker de litro y medio de capacidad. Si tenéis una mayor y queréis hacer más cantidad, podéis subir un poquito los tiempos.
   Con esta cantidad tendréis para llenar dos botes del tamaño en el que suelen venir las salsas esas que se usan para mojar los nachos y similares.


Apuntes:
   Que nadie se asuste con el nombre de "mantequilla" de manzana, ya que como habéis comprobado no lleva nada de lácteos en la receta. Es como si fuera una especie de mermelada, pero con muchísima menos azúcar y mucho más rica (para mi gusto, claro).
 
   La mejor forma de degustarla es en una buena rebanada de pan, untada primero con mantequilla (de la de toda la vida) y después con esta otra, la mezcla es espectacular. Por supuesto que también queda de vicio como cobertura en una tarta, también para relleno, como acompañamiento de unas chuletas de cerdo, con un poco de queso y nueces, en un emparedado con mantequilla, pavo, queso y rúcula, a la plancha para que el queso funda… Es que está buena de todas las formas posibles!!

   Espero que os animeis a preparar esta sencilla receta. Vale, reconozco que es un poco larga de elaborar, pero el trabajo que da es poco, tan sólo es organizarse. Si tenéis una hora más o menos fija para ir a dormir, lo mejor es poner el tramo de cocción de siete horas por la tarde, dejar el largo de nueve para la noche y el cortito de cuatro para la mañana.

   No tengo mucho más que contar por hoy, tan sólo que aunque parezca que no, los 750 gr. de manzana que lleva la receta entra perfectamente en la olla, aunque parezca que no. Por cierto, si veis que al pincipio se queda la tapa como bailona, le ponéis un peso encima y solucionado.

   Nos vemos en unos días… ¡¡¡Feliz semana a todos!!!

miércoles, 27 de enero de 2016

Huevos rellenos "a la mostaza"


Ingredientes:
- 8 huevos.
- 70 gr. de mahonesa.
- 30 gr. de mantequilla.
- 18 gr. de mostaza.
- Una pizca de cayena.
- Sal.
- Pimienta.
- Cebollino picado.
Elaboración:
   Lo primero que debes hacer es cocer los huevos (a estas alturas no voy a contar como hacerlo). Pártelos por la mitad y separa la clara de la yema.
   En un bol pon la mahonesa junto con la mantequilla (a temperatura ambiente), la mostaza y el poquito de cayena (eso al gusto, dependiendo del grado de picante que te guste). Mezcla un poco y añade las yemas que tenías reservadas, mezclándolo todo muy bien. Si quieres, puedes meter la mezcla en la nevera hasta la hora de servir.
   Dispón los huevos en el plato en el que vayas a servirlo y con ayuda de una manga pastelera, un papel con forma de cucurucho o una cuchara si no tienes ninguna de las otras dos cosas, reparte el relleno en los huecos de las claras. Espolvorea con un poquito de cebollino y sirve.

Notas:
   No me quedo tranquila, aunque parezca que todo el mundo sabe cocer un huevo, puede que no sea así, por lo que a modo de noción básica (ojo, hay varias formas de hacerlo y cada uno lo hace a la suya, por ejemplo, hay gente que los mete en el agua una vez que empieza a hervir. Eso ya lo dejo a vuestro gusto.), pon los huevos en una olla, siempre es preferible que estén a temperatura ambiente y no recién sacados del frigorífico, cubre de agua, echa un poquito de sal y desde el momento en el que empieza a hervir, deja unos ocho minutos. Una vez que pase el tiempo y para cortar la cocción, quita el agua caliente y refresca con agua fría.


   En la foto podéis ver que, como digo en la elaboración, primero mezclo un poco todos los ingredientes a excepción de las yemas, que añado cuando ya está la mezcla lista. También se puede ver la cantidad de cayena que pongo. Es tan poquito que no se nota, pero sí le da un toque a la receta. Evidentemente si os gusta mucho que picante, se le puede poner más, pero también es cierto que enmascararía el sabor del resto de los ingredientes.


   Y esta foto? Pues para enseñar como echo yo la mezcla en los huevos. Hago una especie de manga con un papel, le pongo la boquilla que necesito en ese momento y listo. También lo podéis poner con ayuda de una cuchara, una manga de verdad, o con lo que os resulte más cómodo. Yo lo que hago es que lleno el "cucurucho" de papel y lo guardo en el frigorífico hasta un momento antes de usarlo. De esa forma coge consistencia y se mezclan bien los sabores.
   Un truquillo para que los huevos no bailen en el plato es cortar un poco de la base, para que se quede plana y sin moverse.

Apuntes:
   Más simple que el agua de los milagros, que se suele decir por ahí. Ni qué decir tiene que hay mil formas de rellenar unos huevos, pero esta es de las que más hago en casa, aunque realmente son todas facilísimas. Como no voy a llenar el blog de recetas de huevos rellenos, os dejo aquí algunas ideas, para que las tengáis en cuenta, aunque la mayoría de ellas seguro que las conocéis, nunca viene mal recordarlas. Partimos siempre de unos huevos cocidos. Por supuesto no pongo cantidades, ya que depende siempre de los que queráis o necesitéis usar:
- Huevos rellenos de atún: Se mezcla la yema, el atún de lata bien escurrido del aceite y unas cucharadas de mahonesa, se rellenan las claras con la mezcla. Se puede añadir un poco de tomate frito a la mezcla. Se disponen en una fuente y si se quiere, se pone un poquito de mahonesa por encima.
- Huevos primavera: En un bol se mezclan las claras ralladas junto con unos rabanitos también rallados. Se mezclan con mahonesa y se rellenan las claras. La proporción aproximada es por cada dos yemas, cuatro rabanitos.
- Huevos rellenos de gambas: Se pelan las gambas. Con las cáscaras y las cabezas de hace un caldo. Se cuela y se le añade jerez. Se pone a hervir de nuevo y se añaden las gambas troceadas. Cuando arranque de nuevo a hervir, se retira del fuego y se deja templar. Se mezclan las yemas con aceite y un poco del agua de la cocción y se liga bien. Se añade patata cocida previamente cortada en cuadraditros, lechuga en juliana, alcaparra, pepinillos y por último, las gambas troceadas y con eso se rellenan los huevos.
- Huevos rellenos de ensaladilla: Tan sencillo como rellenar las claras con ensaladilla rusa y espolvorear las yemas para adornar. También se pueden integrar en la ensaladilla.
- Deviled eggs o huevos del diablo: Esta receta es similar a la que yo he puesto arriba, con la diferencia de que no lleva mantequilla y por supuesto, el punto de picante debe ser considerable. Aunque siempre va en gustos.
- Huevos con yogur: Mezclar las yemas con yogur griego, añadir tomate deshidratado muy picado, un poco de pimentón de La Vera y sal. Rellenar los huevos. Aparte, saltear chalota en una sartén y poner por encima de los huevos rellenos a la hora de servir.

   Podría extenderme mucho más poniendo recetinas de este estilo, pero para ir probando ya tenéis unas cuantas. Otro día lo dedicaré a recetas de huevos cocinados, que así en plan rápido hay también unas cuantas.

   Por cierto, sí, el huevo de la foto parece que lo ha roído algún bichillo, pero cuando me quise dar cuenta, ya habían desaparecido todos los huevos y no, no me "ha vagado" hacer más. Si me acuerdo, cuando los vuelva a hacer cambio la foto y si no me acuerdo, así se queda para los restos, como otras muchas que no termino de cambiar...

   Espero que os gusten, si no los de la foto, sí alguna de las otras opciones. Ya me contaréis lo que os parece. Y ahora, en cuanto le de a publicar la entrada, me lío con la siguiente, a ver si por fin me centro y no publico de forma tan espaciada, que tengo muchas recetas "nuevas" que enseñaros.

   Nos vemos en unos días... ¡¡¡Feliz semana a todos!!!

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Dukkah


Ingredientes:
- 70 gr. de avellanas.
- 35 gr. de sésamo.
- 30 gr. de comino.
- 20 gr. de cilantro.
- 5 gr. de azúcar moreno.
- 3 gr. de sal.
Elaboración:
   En una sartén, debes tostar por separado las avellanas, sésamo, comino y cilantro. Deja enfriar y tritura en un mortero junto con la sal y el azúcar moreno.
  Para conservarlo, mete en un bote bien cerrado. Se mantiene durante mucho tiempo.
  Estupendo en ensaladas, en tostadas con pan y aceite, guisos de cordero...

Notas:
   Para no perder la costumbre, os pongo la foto de los ingredientes necesarios para elaborar esta mezcla de especias.


   Esta vez los ingredientes son muy comunes y no os resultará complicado encontrarlos, por lo que no hay excusa para no prepararlo.
   En otras ocasiones os recomiendo pasar la mezcla de especias por un molinillo, sin embargo, en este caso, lo mejor es que, como digo en la elaboración, paséis la mezcla por un mortero. De esta forma no se reducirá todo a polvo y a la hora de comer, encontraréis los trocitos.
   Es muy importante también dejar enfriar bien las semillas y los frutos secos antes de triturarlos. Y lo más importante de todo, que no se os quemen al pasarlos por la sartén, que recuerdo que la primera vez que lo hice, me cargué el cilantro y amargaba más que la hiel (que no la he probado, pero si lo dicen, así será)

Apuntes:
   Espero que os guste esta nueva mezcla de especias llamada "Dukkah", que no tiene nada que ver con la dieta esa de la que unos hablan tan bien y otros hablan tan mal...
  
   Esta es una mezcla muy típica en Egipto. La que hoy pongo en el blog es la versión más simplificada, para no liaros. Por supuesto que podéis cambiar las avellanas por otro fruto seco. Con nueces también está muy rico. Una vez que tengáis la mezcla hecha, siempre os podéis animar a añadir más especias, para ir complementándolo a vuestro gusto. Ya os digo que por ejemplo, con unos golpes de molinillo de pimienta negra es bestial. También casa muy bien con ralladura de limón, menta, cayena, tomillo... Como digo, hay mil variantes y es ahí donde debe entrar a jugar vuestra imaginación.
   Una opción es tener la mezcla básica hecha y según en lo que se vaya a usar, complementar en el acto la cantidad que se vaya a utilizar. Por ejemplo, si lo echáis a un guiso de cordero, se le añade algo de menta, si es para pescado, un poco de ralladura de limón, si es un pollo, tomillo y así con lo que os apetezca.
   Y como en todas las mezclas, el gusto es muy personal, tal vez os guste con algo menos de comino, cilantro... ¡¡¡Vaya usted a saber!!! Por ejemplo, yo no le ponía azúcar, hasta que un día hablando con Yuli en su tienda, sobre mezclas y "pócimas", me dijo, "yo le pongo azúcar moreno, un poco, pero le pongo, verás, prueba" y con una cucharita puso un poco en mi mano para que lo probase. Menudo cambio le da el poquino de azúcar, ¡madre mía!. Desde ese momento, cuando preparo, siempre va con ella.

   Y hasta quí ha llegado la entrada de hoy, me podría extender más, pero al final sería repetir y repetir, por lo que mejor que dediquéis el tiempo a otros menesteres más productivos. Yo voy a ver si antes de que lleguen las fechas "de paz, amor y felicidad", vamos, la Navidad (no soporto cuando la gente dice "navidades"), subo al menos otra receta, que sintiéndolo mucho por Ander, pero la que voy a poner lleva muchas especias. Y mientras, sigo tirando de especiero para enseñaros más mezclas que preparar y usar en casa.

   Por cierto, que se me olvidaba, ¿habéis visto el nuevo vídeo que he subido al canal de YouTube? Pues pinchando AQUÍ podéis verlo. Espero que os guste.

   Nos vemos en unos días... ¡¡¡Feliz semana a todos!!!

lunes, 7 de diciembre de 2015

Pastel de zanahoria o carrot cake


Ingredientes:
- 4 huevos.
- 244 gr. de harina de repostería.
- 266 gr. de zanahoria.
- 288 gr. de aceite de girasol.
- 222 gr. de azúcar caster.
- 222 gr. de azúcar moreno.
- 1 cucharadita (tsp) de bicarbonato.
- 1 cucharadita (tsp) de impulsor químico.
- 1 cucharadita (tsp) de canela molida.
- 5 gr. de sal.
Elaboración:
   Lo primero que debes hacer es preparar el molde en el que vayas a hornear el pastel, ya sea forrándolo con papel, poniendo algún tipo de grasa o como suelas hacerlo. También rallar las zanahorias y además, es aconsejable que tamices la harina junto con el bicarbonato, la canela, la sal y el impulsor químico.
   En un cuenco grande, pon los cuatro huevos junto con los dos tipos de azúcar y bate hasta que espume un poco. Añade el aceite de girasol poco a poco sin dejar de batir. Cuando acabes, añade el preparado de harina que tienes ya tamizado y mezcla bien. Una vez que lo tengas, incorpora las zanahorias ralladas y mueve para que se repartan bien por toda la masa.
   Vuelca en el molde y hornea una hora a 100º C y dos horas y media a 130º C. Deja templar antes de desmoldar.

Slow cooker: También he hecho la receta en la olla lenta, tanto con molde como sin él. Todavía estoy viendo tiempos, pero con dos horas y media queda como en la foto principal de la entrada.

Notas:
   Bueno, lo primero disculparme por no poner fotos de algún paso, pero no las tengo. La próxima vez que prepare este pastel, haré alguna y editaré la entrada, pero es que hoy, o lo hago así, o no publico.
   Sí os pongo la foto de un molde para que veáis la forma que tengo yo de forrarlos. No es el que utilizo para hacer esta receta, pero vale para que os hagáis una idea.


  El azúcar caster, por si hay alguien que no lo sepa, es un tipo de azúcar que está entre el "normal" y el azúcar glas. Si no lo encontráis tenéis la opción de moler un poco el de toda la vida o utilizarlo tal cual. El fin de usar este tipo de azúcar es para que se disuelva mejor.
   El peso de las zanahorias es ya en limpio. Se pueden rallar, o como yo, pasarlas por algún procesador de alimentos, tipo Thermomix.
 
 Lo dicho, queda pendiente la edición de la entrada esta, para completarla.

Apuntes:
   Antes de nada decir que, aunque a priori las medidas puedan parecer un poco raritas, es la medida que hago yo de la receta que me pasó Sergio ("el vasco-escocés") hace ya tiempo. Poco a poco os iré poniendo alguna de las que me ha dado. Por si queréis ver las medidas originales y así adaptarlas a la cantidad que mejor os convenga, os pongo la foto de la libreta con la receta (la libreta de Sergio, no la mía).


   Es una receta que recomiendo cien por cien, eso sí, no para comer todos los días, que tiene mucho peligro...

   ¿Sabéis que el otro día me cargué la báscula de la cocina por dejarla en la vitrocerámica y encender el fuego que no era? Pues sí, tenía mi gran olla de Le Creuset en el fuego de fuera, no vi detrás la basculita de marras y ¡¡zas!!, pensaba que estaba calentando el agua para hacer el pollo Vindaloo y, sin embargo, estaba cocinando a la pobre...


   Mejor no os cuento como me sentí, vamos, los lagrimones se pasearon bien tranquilos por mi cara, madre mía, ¡¡¡qué impotencia!!!. Caco se reía, yo lloraba y la pobre báscula ni se quejaba. Ayer, aprovechando que fuimos a ver una cosa a la zona comercial en la que está Ikea, mandé a madre un WhatsApp para ver si me regalaba el termómetro de sonda que tienen y unos programadores, pero tuve tan mala suerte que estaban agotados, por lo que cogí el termómetro y me fui en busca de los programadores a otro sitio. Mientras que los buscaba, vi un peso, normal, simple e ideal para sustituir el quemado, por lo que decidí que total, ya que estaba, también me lo podría regalar. Y al final conseguí encontrar los programadores en otro sitio. Aunque en la foto aparece uno, en el paquete vienen dos. Los quiero para utilizarlos con las ollas lentas (slow cooker), para no tener que estar pendiente de horarios.


   Mami, ¡¡¡muchas gracias por los regalos!!! Ayer se me olvidó mandarte la foto, pero aquí la tienes ya, aunque como digo, falta uno de los programadores.

   Y ahora, a ver si me pongo las pilas y voy publicando más a menudo, que tengo unas pocas de recetas pendientes y no acabo de sacarlas a la luz, como el pollo Vindaloo, un par de mezclas de especias, entre ellas, una para pasta-pizza que está que quita el sentido, unos huevos, unas galletas que me también me pasó Sergio que son una delicia, un "pulled chicken" para hacer en la olla lenta y alguna más que ahora no recuerdo.

   Y lo dicho, ya editaré la entrada con tranquilidad, cuando tenga fotos medio decentes del pastel y de los pasos a dar, aunque realmente no haga falta. La foto principal es del trocillo que queda, pero es que he pensado que o lo hacía así o iba a tardar en poneros la receta.
  
   Nos vemos en unos días... ¡¡¡Feliz semana a todos!!!

martes, 17 de noviembre de 2015

Cinco especias chinas


Ingredientes:
- 5 unidades de anís estrellado.
- 1 cucharaditas de pimienta de Sichuan.
- 2 cucharaditas de semillas de hinojo.
- 1 rama de canela.
- 34 clavos de olor.
Elaboración:
   Pon todos los ingredientes en un molinillo y muele hasta convertir la mezcla en polvo. Si quieres, para hacerlo más fino, pasa por un tamiz o colador, aunque no es necesario.
   Guarda en un bote, preferiblemente de cristal bien cerrado hasta que lo tengas que utilizar.

Notas:
   Como casi siempre que hago mezclas de especias, os pongo una foto de todas antes de meter en el molinillo, por dos motivos, uno, para que veáis más o menos la cantidad de especias que lleva. Otro, para que por si no conocéis alguna, al menos le "pongáis cara".


   No creo que, si tenéis  a mano alguna tienda de especias, os resulte difícil encontrarlas, ya que esta vez son muy comunes. Si no hay tiendas cerca, siempre se puede recurrir a una web especializada, aunque cuidado, que empiezas a ver especias, a meterlas en el carro y nunca se ve el fin.


   Como siempre mi consejo para ciertas mezclas es que os compréis por nada y menos un molinillo para molerlas si es necesario. Yo tengo uno muy resultón, que tiene dos cuchillas, una para moler café y otra para moler especias. Si es mucha cantidad la que hago, directamente va a la Thermomix, que lo deja perfecto, pero para cantidades más pequeñas van de cabeza al molinillo.

Apuntes:
   Sabéis que habitualmente me gusta poner las cantidades en gramos, de esa forma siempre es la misma cantidad, pero hoy voy a variar, ya que siempre la preparo tal cual la pongo arriba. Aunque ya puse las cucharas con las que mido en la receta del sazonador tex-mex, os la pongo de nuevo. Muchas veces os he contado que es una inversión muy baratita y nos ayudan mucho a la hora de cocinar. Se mide muy rápido con ellas y su uso es muy sencillo, tan sólo hay que llenar, enrasar y listo.


   ¿Son preciosas, verdad? Pues ya sabéis, un paseito a una tienda y a comprarlas si no las tenéis, que como dice mi querido Eusebio, hay que internacionalizarse un poco.

   Si vivís en Madrid, sabéis que siempre recomiendo la tienda de Spicy Yuli, en la calle Valverde. Si en Madrid queréis tiendas de esas que tienen mil cosas y que ni preguntando al tendero os enteráis, hay que dar un paseo por Lavapiés o ir a General Margallo, eso sí, id con el dinero contado o no me hago responsable de lo que gastéis.
   Si vivís en Sanlucar de Barrameda o cerquita, tenéis la tienda de Eima, en la calle Ancha. Decidle que vais de mi parte, que igual en vez de regalaros una sonrisa, os regala dos.
   Si vivís en Pontevedra, tenéis al menos dos opciones. Una, ir a la tienda Mijallas, en la calle César Boente. Es una tienda relativamente nueva, en la calle que baja a la "Plaza" (mercado), que está muy bien surtida. Y la otra es ir a Amelia, en la calle Marqués de Riestra.

   La verdad es que llevo tiempo con ganas de hacer un listado de mis tiendas favoritas y no lo acabo de ponerlo en el blog. Creo que será una de mis siguientes publicaciones, ¡¡decidido!!

   Se me olvidaba, para qué utilizar esta mezcla. Casi para todo, podéis preparar un wok, añadirlo a un guiso de ternera, si tenéis alguna vez un pato a mano, también le va genial (yo estoy cocinando ahora mismo un ganso utilizándola), para pasta, galletas, bizcochos, ... Como veis es una mezcla muy versátil. Ya me contaréis qué tal os va con ella.

   Nos vemos en unos días... ¡¡¡Feliz semana a todos!!!

jueves, 5 de noviembre de 2015

Cachuela o caldillo extremeño.


Ingredientes:
- 350 gr. de hígado de cerdo.
- 300 gr. de lomo de cerdo ibérico.
- 400 gr. de manteca de cerdo ibérica.
- 3 dientes de ajo.
- 7 gr. de comino molido.
- 11 gr. de pimentón dulce de La Vera.
- 12 gr. de sal.
- 2 hojas de laurel.
- 2 clavos de olor.
Elaboración:
   Para empezar, pon en un plato todas las especias que debes utilizar en la receta para así tenerlas a mano a la hora de usarlas.
   Corta el hígado y el lomo en trozos no muy grandes y corta los ajos en láminas. Mientras, en una sartén pon la manteca para que se vaya derritiendo. Una vez que está derretida, sofríe los ajos en ella y reserva. Pon en la sartén las dos hojas de laurel y mantenlas dentro mientras que se hacen el lomo y el hígado. Echa el lomo y fríe a fuego no muy fuerte hasta que esté hecho. Reserva. Añade el comino, los dos clavos y el hígado a la sartén repitiendo la misma operación, hazlo hasta que deje de estar crudo.
   Con un robot de cocina, batidora o lo que tengas en casa para triturar, pasa el lomo, el hígado, los clavos de olor y los ajos que tenías reservados (cuidado, que no vayan las hojas de laurel) hasta que tenga textura de paté. Lo mejor es que añadas un poco de la manteca para que sea más fácil triturarlo. Devuelve la mezcla a la sartén, añade el pimentón, moviendo bien para que se mezcle y deja a fuego lento unos 15 minutos.
   Llegados a este punto ya tenéis listo el plato, pero ahora tenéis dos opciones, una, no mover mientras que se enfría, lo que hará que la manteca suba a la superficie y la otra, que es la que yo hago, es ir moviendo de vez en cuando para que la manteca no suba y tener siempre todo bien mezclado.

Notas:
   Esta, al igual que otras recetas no tiene mucha complicación, pero ya sabéis de mi costumbre de fotografiar diferentes momentos del proceso, por eso de si alguien pudiera tener alguna duda.


   Comencemos con las especias. No voy a volver a decir, o al menos voy a intentar no hacerlo, eso de que os recomiendo que os compréis una basculita de precisión (aunque me suena que esto ya lo he dicho antes). En la foto veis la cantidad de especias que se necesita, aunque realmente la sal no es que se vea muy bien que digamos, pero eso es lo de menos, ya que se puede rectificar al final y como todos sabemos, mejor quedarnos cortos que pasarnos. El pimentón que uso es dulce, de La Vera, por supuesto, pero a estas alturas creo que nadie duda de eso. Los clavos los podéis sustituir y ponerlos molidos directamente, aunque a mi me gusta mucho más así.


    Aquí tenéis el hígado y el lomo ya partido. Como veis, no son trozos muy grandes, de esa forma consigo que se hagan bien por dentro lo antes posible. Deciros en este punto que podéis jugar con las cantidades de uno y otro.


   Estas cuatro fotos en una no es que tengan mucho misterio, pero podéis ver, por la forma de la manteca, que la que utilizo es la que viene en una tarrina (ibérica, eso sí). También podéis ver el punto de fritura de los ajos. Hay quien los pone crudos, pero como que no... El lomo veis que está hecho, pero para nada está pasado de fritura, debe quedar en su punto, al igual que el hígado, que en la foto está en pleno proceso de fritura.


   Como bien os digo en la elaboración de la receta, es importante que al retirar el hígado de la sartén no os llevéis a la trituradora las hojas de laurel. A la hora de triturar ya sí es una cuestión de gustos. Si os gusta encontraros trocitos en plan rústico, lo pasáis menos, si os gusta como a mí, pues se le da más rato. Eso sí, si echáis un poco de manteca ayudará a que se haga mejor y más rápido.


   Una vez que devolváis el picadillo que habéis hecho a la sartén y teniendo el fuego medio, es el momento de añadir el pimentón. Debéis mezclar bien y cuando empiece a burbujear, hay que bajar el fuego al mínimo y dejar que se vaya haciendo lentamente al menos durante 15 minutos.  Es muy importante controlar la temperatura para que no se queme el pimentón y amargue. Aunque en realidad está hecho, ese rato al fuego hace que todos los sabores se mezclen bien.


   Y pasado ese rato, ya tenéis la cachuela o caldillo listo. En este punto es cuando decidís si moverlo de vez en cuando para que todo siga mezclado, que es como a mi me gusta o, por el contrario, dejarlo tal cual para que la manteca suba y ya ir mezclando vosotros cuando os hagáis las tostadas. Si elegís esta segunda opción, lo suyo es que antes de que enfríe lo repartáis en los botes en los que va a estar.
   Para conservarlo, lo mejor es tenerlo en el frigorífico, que aunque se queda como tiesorro, atempera en un momento cuando se saca para usarlo, sobre todo cuando se pone encima de un trozo de pan recién tostado...

Apuntes:
    Antes de nada, deciros que la mayoría de la gente hace la cachuela tan sólo utilizando hígado de cerdo, pero mi abuela, en una de las muchas conversaciones que tenía con ella, me contaba que su madre siempre le metía lomo, ya que suavizaba muchísimo el sabor final. Y yo, que soy muy bien mandada (cuando quiero y me conviene, claro), siempre lo he hecho como ella me decía. En casa, mientras que mi abuelo vivía siempre se hizo matanza, ella me contaba que no era muy de hacer esto, pero me dijo como lo hacía mi bisabuela María Teresa. Aviso, a pesar de llevar lomo, tiene un sabor muy peculiar, por no decir potente. Caco dice que no entiende como puedo desayunar esto estando recién levantada, pero en eso salgo a mi abuela, que desayunaba muchos días una rica masilla de ajoblanco en su pan recién tostado.
   Casi, casi me tiro otra temporada sin poner esta receta, ya que cuando acuerdo, ya no me queda nada para hacer una triste foto, vamos, mirad como quedó ayer uno de los dos botes (salen 4 del tamaño que yo uso):


   Por eso, esta mañana, antes de nada, he cogido un cacho de pan de ese que se compra tostado y aprovechando que tenía hambre, lo he untado, he hecho una foto y me lo he comido. Así he matado dos pájaros de un tiro, hay foto para el blog, aunque la cambie otro día que tenga pan en condiciones y he saciado un poco el hambre que arrastraba, que no era poca.

   En todo este tiempo sin publicar, que acabo de ver que hace ya un més que no lo hacía ha dado tiempo a hacer el aguardiente. ¡¡¡Yo ya tengo mi parte guardada para que nadie me lo quite!!! Este año quiero hacer licor de hierbas, que el año pasado no lo hice.
   La verdad es que hacer el aguardiente no es que sea muy "trabajoso", el problema es que sale tan poquito que se hace eterno. Lo mejor es que pasas un fin de semana en familia. Discutir, se discute mucho, bueno, realmente la que discute soy yo, que si el fuego está muy fuerte, que si el fuego está muy flojo, que si hay poco caldo en el alambique, que si eso está enguachinadito... Es curioso, pero incluso sin medir el alcohol que va sacando el aguardiente, se sabe cuando hay que parar de guardar lo bueno y empezar a deshechar. Aunque siempre aparece mi madre diciendo... ¡¡¡Esperaaaaaaa, esto déjalo para los dulces!!!

   Por cierto, hace tiempo que no os enseño como va creciendo Carlota, ¿verdad?


   Está para comérsela (la que está con ella es mi tía Virgi, que apencó un buen rato con ella ese día), pero a la modorra no le apetece hablar, ella debe pensar que no le hace falta, que tiene un dedo mágico y con señalar todos debemos adivinar lo que quiere. Con papá, mamá y de vez en cuando tita, parece que le sobra, aunque cuando cuentas y llegas al cinco, lo dice a las mil maravillas. Igual el 25 de Diciembre nos sorprende y nos dice Feliz Navidad...

   Por cierto, hablando de críos, mi primo Joaquín Pablo y Noe ya han tenido a Martina, es una niña preciosa y les pediré permiso para enseñaros al nuevo miembro de la familia cuando nos juntemos. Le haré unas fotos y después les lloraré para que me dejen. ¡¡¡Iré practicando la cara de pena!!!

   Antes de acabar, decirte Ander, que sé que me leerás, y espero que esta receta llena de pringue te guste, aunque conociéndote, seguro que le pondrás peguitas...

   No me entretengo más, voy a hacer uan mezcla de especias, que me queda muy poquita. Conocéis el Ras el Hanout, ¿no?. Pues eso voy a hacer. Igual le hago fotos y la subo al blog, que como todas las mezclas, es fácilísima y siempre queda mejor cuando la haces en casa.

   Nos vemos en unos días (espero que no meses, que me conozco últimamente)... ¡¡¡Feliz semana!!!


jueves, 1 de octubre de 2015

Ensalada de brotes de espinacas, queso, frutos secos y algo más.


Ingredientes:
- Brotes de espinacas.
- Queso de cabra en rulo.
- Frutos secos (avellana, nuez, panchitos).
- Panceta (en inglés, bacon).
- Azúcar.
- Vinagre.
- Aceite.
- Sal.
Elaboración:
   Lo primero que debes hacer es dorar la panceta en una sartén o en microondas y ponerla a escurrir sobre un papel absorvente.
   Para preparar la vinagreta echa en un cazo el vinagre y el azúcar a partes iguales, ponlo al fuego y cuando empiece a hervir, una vez que se haya disuelto el azúcar, aparta y deja templar. Cuando baje la temperatura, añade sal y con unas varillas ve añadiendo el aceite poco a poco para que emulsione bien. Reserva mientras que montas la ensalada.
   En un plato pon los brotes de espinaca, los frutos secos, el queso de cabra, la panceta y añade unas cucharadas de la vinagreta (al gusto, pero cuidado con pasarse). Sirve en el momento.

Notas:
   Como veis, en esta receta no he puesto cantidades. El motivo de no ponerlas es que cada cual puede echar lo que quiera.
   Sí voy a decir una cantidad aproximada de vinagreta que da para aliñar unas seis ensaladas, así os hacéis una idea de lo que necesitáis. Con 100 gr. de vinagre, 100 gr. de azúcar y 50 gr. de aceite (más la sal, que es al gusto), habrá suficiente aliño para, como digo, preparar unas seis ensaladas, siempre y cuando no seáis unos brutos como yo...
   La vinagreta se puede emulsionar con lo que os resulte más cómodo, un tenedor, unas varillas (que es como empiezo yo siempre a hacerlo) o con una batidora de esas minis que hay, que lo mismo te monta la vinagreta, como te hace la espuma en un Frappé o un Cola-Cao...


   Tema panceta (antes decía bacón, como bien pone en la RAE, pero digo yo, ¿hay palabra más bonita que panceta? Total, es lo mismo y panceta es como más del terruño...). A lo que voy, es importante que se le quite el exceso de grasa. Para dorarla no le suelo poner nada de aceite en la sartén, ya que ella suelta suficiente pringue, como para encima añadirle más.


   Ni que decir tiene que los frutos secos son al gusto, se le puede poner anacardos, que le va ideal, (pero que por un empacho que cogí hace ya bastante tiempo los tengo aborrecidos), nueces en trocitos, avellanas, panchitos (para el que no lo sepa, los panchitos son los cacahuetes pelados y fritos), o lo que más os guste. A mi la combinación que más me gusta es la que os he puesto, pero como digo, va en gustos. Una cosa importante, no os paséis con la cantidad, ya que si le ponéis mucho, os resultará muy pesada.


   Para que os hagáis una idea, esa es la cantidad que le suelo poner yo a dos ensaladas. Falta una nuez que se me ha salido de plano...
   Antes de terminar el apartado de notas, decir dos cosas:
- Si os apetece, podéis cambiar la panceta por unos langostinos cocidos (realmente la ensalada original es lo que lleva).
- Para cortar el rulo de queso de cabra, que hay que reconocer que hacer taquitos se puede convertir en una odisea, lo mejor es meterlo un ratito en el congelador. Os resultará mucho más sencillo.
- Si no encontráis brotes tiernos de espinacas, también está buenísima con una mezcla de lechugas.

Apuntes:
   Os recomiendo esta ensalada con los ojos cerrados!! La comí hace tiempo en un restaurante que hay en Matalascañas (Huelva) y me encantó!! Aunque para ser fieles a la realidad, yo me pedí otra cosa, la de la ensalada fue mi hermana Maite, que no sin refunfuñar un poco, nos dejó que la probásemos y durante un momento la mesa pareció el camarote de los hermanos Marx, con el toma un trozo de mi solomillo, pincha un cacho de esto, eeeeehhhhhh, que ya has cogido, ni se te ocurra coger más, como alguien meta el tenedor en mi plato, le corto las manos... En fin, esos momentos.
   Y pasó lo que tenía que pasar, que con la tontería se me nubló la mente y al final se me fue el santo al cielo, me tiré un tiempo pensado en la dichosa ensalada, en lo buena que estaba y de pronto, un día, hablando con mi amigo Chesco me dice... Anda, pues la receta la tiene un amigo. Pero vamos a ver, ¿¿¿¿estás modorro????, haz el favor de llamar a tu amigo y que te la pase ahora mismooooo!!! El caso, que cuando me la pasó dije yo... Claro, joder, es una vinagreta dulce!!! Vamos, vamos, pa'matarme!!
   Como ya he dicho en las notas, la original va con langostinos cocidos, pero reconozco que yo la suelo hacer con panceta. Por cierto, el sitio no lo digo, ya que ha cambiado de dueños y este año, al pasar por la puerta mientras que daba un paseo y acercarme a ver la carta, he visto que han cambiado todo, ya no tienen los platos que tanto me gustaban y los que tienen en carta no me llamaron la atención, por lo que directamente decidí no ir este año a cenar allí. Daré una pista, por si alguien más ha ido allí: El restaurante se llama igual que unas casitas que hay al lado y también tiene el mismo nombre que la casilla de campo que tienen mis queridísimos Miguel y Mari (mami, si lees esto no vayas a decir el nombre en los comentarios, ¡¡¡que te veo venir!!!).


   Del desayuno/comida que tuve ayer con Pin y Pon no voy a comentar nada, tan solo que acabé de comer y no me podía ni mover. ¡¡Qué bueno todo, madre mía!!. Ahora tenemos que quedar otra vez, ya que me vine a casa con un par de tuppers y se los tengo que devolver (cualquier excusa es buena). Los pimientos del piquillo rellenos estaban que daba la hora, ahora me arrepiento de no haberme comido un par de ellos más, pero ya no hay nada que hacer. Y la tarta estaba de vicio, pero me remató. Hice una foto peor de lo que es habitual, por lo que no la pongo, ya que no le haría justicia. Pero por si os apetece buscarla, era la "hummingbird cake". Ahí me queda un poco de crema y el técnico me ha dado tarea para hoy, me ha dicho que quiere que le haga unos bollos de Bath (pinchando aquí iréis a la receta) y en ellos estoy. Se va a alargar la cosa un poco, ya que esta mañana se me olvidó hacer el prefermento antes de salir de casa, pero ya estoy en ello.


   Y nada más por hoy, a ver si me acabo de centrar y hago una receta con bien de pringue, que si no, Ander me regaña por el Facebook (hasta Sergio me regañó). Pero eso será otro día, cuando tenga algo nuevo que contar...


   Nos vemos en unos días... ¡¡¡Feliz semana a todos!!!