martes, 24 de octubre de 2017

Bizcocho marmolado


Ingredientes:
- 275 gr. de mantequilla.
- 250 gr. de azúcar glas.
- 6 huevos.
- 175 gr. de harina de repostería.
- 30 ml. de leche.
- 1 tsp. de vainilla.
- 2 tsp. de cacao puro.
- Pizca de sal.
Extras para el molde:
- Mantequilla.
- Harina.
Elaboración:
   Comienza separando las claras de las yemas, tamizando la harina y preparando el molde, primero untado de mantequilla y después enharinado. Reserva.
   Bate la mantequilla, que deberá estar a temperatura ambiente junto con el azúcar glas durante 10-12 minutos, hasta que esté blanca y esponjosa.
   Ve añadiendo las yemas de una en una, dejando entre ellas un intervalo de tiempo de unos 40 segundos, para que se vayan integrando bien en la mezcla anterior. Añade la cucharadita de vainilla junto con la leche y sigue batiendo para que se integre bien. Añade toda la harina de golpe y mezcla bien, pero sin batir mucho. Reserva.
   Monta las claras a punto de nieve con una pizca de sal y añádelas en dos veces a la mezcla anterior. Cuando esté, aparta más o menos un tercio de la masa que tenías reservada y añade en ella el cacao, moviendo bien para que se integre.
   En el molde, que ya debes tener preparado con la mantequilla y la harina, vierte un tercio de la mezcla blanca e iguala. Añade el tercio de la mezcla que lleva cacao y vuelve a igualar. Por último, añade el resto de la masa blanca, alisa y da unos golpes en la encimera (pon un paño debajo para que no haga mucho ruído), para expulsar cualquier burbuja de aire que hay dentro.
   Introduce en la masa un cuchillo, tenedor o similar y mueve la masa para que se mezcle. Vuelve a alisar y a quitar las burbujas de aire golpeando contra la encimera (el paño, ¿ehh?) y lleva al horno precalentado, con las dos resistencias encendidas a 160º C, entre 40-50 minutos, en la parte media. Estará listo cuando al introducir un palillo, este salga limpio. Deja templar en el molde sobre una rejilla. Desmolda con cuidado y deja que enfríe por completo en la rejilla.

Notas:
  Tengo que reconocer que a veces, dar indicaciones del tamaño de un molde, puede ser complicado. Para colmo, este molde es de los de agujero central. Pero para que os hagáis una idea, entra un litro y medio de agua hasta el borde. La verdad es que hay cálculos para saber la cantidad de masa que entra, pero es un tostón explicarlo por aquí. De todas formas, esta masa tiene una ventaja y es que no lleva impulsor químico y por lo tanto no se nos va a "empinar de manos".


   Imagino que ya habréis visto mil veces un molde preparado con mantequilla y harina para que el bizcocho no se pegue, pero por si las moscas, ahí tenéis el mío


   Este es el aspecto que debe tener la mezcla de mantequilla y azúcar. El tiempo de batido que pongo es aproximado, ya que depende bastante de si lo hacéis a mano o con algún robot o batidora eléctrica y por supuesto de la temperatura que tenga la mantequilla. Lo importante es que como digo en la elaboración, quede una mezcla esponjosa.


   Aunque  tengo la Kitchen Aid parada, realmente no la paro cada vez que añado una yema, pero es que era la única forma de tomar una foto sin que las varillas la hiciesen mixtos antes de hacer la foto, ¡Juas!. También repito que es importante que antes de añadir una yema, la anterior se haya integrado muy bien en la mezcla, por eso aconsejo dejar pasar unos 40 segundos entre cada una.


   Este es el aspecto que tiene la mezcla antes de añadir las claras, para que os hagáis una idea de la textura.


   Las claras no tienen secreto a la hora de montarlas. Yo hace mucho que las monto con la "máquina infernal", vamos, con la Thermomix (para mí es femenino, ya que la considero máquina, no robot). Para seis claras, seis minutos al tres y medio, con la mariposa, evidentemente, junto con la puntita de sal. Si se hace a mano, no hace falta nada más que juego de muñeca.


   Las claras las añado en dos veces, aunque si sois "cagaprisas", pues del tirón y listo. Es importante que se mezcle con cuidado, para que no se bajen mucho.


   El cacao es buena idea tamizarlo, de hecho, yo siempre lo hago, pero justo cuando lo estaba cogiendo esta vez, me llamó padre por teléfono y se me fue el santo al cielo, echando las dos cucharadas del tirón a la masa.... Por cierto, el que suelo tener en casa es el cacao de la marca Valor.


   Y aquí la mezcla ya lista... Me tocó pelearme con los grumitos de chocolate y sé que alguno quedó en la masa, pero como está rico, no me voy a quejar.


   Cuando digo que se aparte un tercio de la masa, lo digo para que vosotros lo hagáis, ya que yo lo hago más o menos a ojo y unas veces dejo más y otras menos, pero es que yo no me suelo hacer mucho caso...


   Ya sabéis, tres capas, blanca, choco y blanca.


   Realmente este paso es una tontería, vamos, el de alisar antes de meter el utensilio que sea para mezclar, ya que al hacerlo, pues deja de estar liso, pero es una manía mía y para una que tengo...


   Aquí sí que es importante que se quite el aire que pueda haber en la masa, ya sabéis, paño en la encimera y unos golpecitos.


   Hay quien desmolda los bizcochos en caliente, también quien los desmolda una vez fríos, pero yo soy del club el templado, ya que normalmente, si los dejo enfríar mucho, me parece que se va a quedar pegado y si los desmoldo muy calientes, que se me van a romper. Allá vosotros y vuestro método, que por cierto, si tenéis alguno que nunca falla, me lo podéis dejar en los comentarios.


   Y del mismo modo que en el molde lo dejo templar en la rejilla, una vez desmoldado lo dejo enfríar del todo en el mismo sitio.


   Y así de primeras, no se me ocurre nada más que contar de los pasos a seguir en el bizcocho, la verdad.

Apuntes:
   Pues sí, la receta anterior fue dulce (tarta de nueces del Perigord)  y esta también, pero es que la salada que tengo ganas de poner lleva una masa de pan y me cuesta la propia vida explicarla sin problema. A ver si esta semana me centro y lo hago medianamente bien. 
   Es curioso, en casa dice el señor que este bizcocho le sabe a helado/polo de chocolate, también a otra cosa que ahora mismo no recuerdo, pero que si lo hago, lo pondré.

   Seguro que hay más de uno diciendo algo así como: "vaya marmolado de mis narices" y no voy a ser yo quien le quite la razón, pero es a lo más marmolado que yo llego en ese molde. Chicos, es imposible, parece que si lo marmolo más, me lo voy a cargar. De todas formas, depende el momento del corte, el chocolate aparece más o menos intregrado en la otra masa.
   Digo aquí que no se me ha olvidado meter impulsor químico (el Royal de toda la vida), es que por el tipo de batido no le hace falta. No es que sea un bizcocho ligero, pero tampoco es un bloque pesado, os lo puedo asegurar.

   Y poco más que contar por hoy, la verdad. Como siempre, decir que me encantaría que os animaseis a preparar esta receta y que si os gusta, volváis a contarme lo que os ha parecido (si no os gusta, también, contando el motivo por el que así a sido). Y en cuando de a publicar, voy de cabeza a poner en remojo unos "white rice cake" para preparar mañana un guiso. Sabéis lo que son, ¿no?. Por si las moscas, os lo enseño.


   Como veis, es una pasta de arroz, que en primcipio necesita estar en remojo un tiempo para que se quede tierna. De aquí a mañana ya pensaré que receta hacer, que hay tiempo todavía. En fin, que no lo digo más, que me entra la vena de circo malo y me tiro despidiéndome media mañana...

   Nos vemos en unos días... ¡¡Feliz semana a todos!!

martes, 26 de septiembre de 2017

Tarta de nueces del Périgord


Ingredientes:
- 150 gr. de nueces peladas.
- 150 gr. de azúcar.
- 3 huevos.
-100 gr. de mantequilla.
- 60 gr. de harina.
- 1 gr. de sal (pizca).
Para la cobertura de chocolate:
- 115 gr. de chocolate.
- 25 gr. de mantequilla.
Elaboración:
   Comienza preparando el molde en el que harás la tarta, poniendo primero mantequilla y enharinado después, quitando todo el exceso. Reserva.
   Tritura las nueces sin llegar a convertirlas en harina, es preferible que queden trocitos a que quede todo demasiado pasado. En un cuenco mezcla las nueces con la mitad del azúcar y la pizca de sal. En otro cuenco, derrite la mantequilla y añade el resto del azúcar, moviendo para que se disuelva un poco. Cuando lo tengas, viértelo en el cuenco donde tienes las nueces y mezcla todo muy bien.
   Ve añadiendo los huevos de uno en uno, moviendo bien y no añadiendo el siguiente hasta que esté bien integrado.
   Añade la harina y mezcla bien. Cuando lo tengas, vierte en el molde y hornea a media altura, en la rejilla, a 200º C. unos 15-20 minutos.
   Pasado el tiempo, saca del horno y deja que temple en el molde antes de desmoldar. Deja enfríar por completo en una rejilla.
   Para preparar la cobertura, derrite el chocolate y añade la mantequilla mezclando todo muy bien. Con ayuda de una espátula o cuchara, reparte bien por la superficie de la tarta. Para decorar, puedes poner nueces en la superficie.

Notas:
   Seguro que alguno se pregunta si son necesarias tantas fotos en el apartado de notas. La respuesta es no, aunque podría ser sí, ya que nunca se sabe si estas fotos pueden aclarar alguna duda que tenga alguien en algún momento del proceso.


   Y dicho esto, en la primera foto podéis observar con que poquitos ingredientes se puede preparar una deliciosa tarta. Aunque no se vea, la pizca de sal está, os lo aseguro.


   El molde, ainssss el molde... A veces es un problema, ya que no siempre se indica el diámetro de este cuando se da una receta (seguro que alguna vez lo he hecho yo), pero es algo muy importante, ya que de eso depende que esté más o menos tiempo en el horno. Por ejemplo, mi molde en este caso es de 23 cm. de diámetro, por lo que la tarta queda muy fina (ojo, la tarta es así), como podéis haber comprobado ya si le habéis echado un vistazo a las fotos.  En esta ocasión, he decidido prepararlo a lo clásico, o lo que viene siendo, con mantequilla y harina.


   En esta foto se puede apreciar el granillo de las nueces. Como ya he dicho, no deben quedar hechas harina, es más, incluso si algunos trozos quedasen más gruesos, tampoco pasaría nada. Recordad que en esta fase va la mitad del azúcar y la pizca de sal.


   La mantequilla la suelo derretir en el microondas, pero si os resulta más cómodo, podéis hacerlo en un cazo y al fuego (gas, vitrocerámica, inducción,...). Y una vez derretida, se le añade la otra mitad del azúcar, moviendo bien para que se disuelva un poco antes de echarlo en el cuenco de la otra mezcla.


   Importante, los huevos de uno en uno, para que se vayan integrando bien en la masa. El huevo de la foto es el tercero y como se puede observar está muy feliz de participar en la elaboración de esta tarta. Como curiosidad, diré que cuando yo echo los huevos de uno en uno, cuento del 1 al 40 y añado el siguiente.


   Y por fin llegamos a la harina. En el apartado de ingredientes he puesto que se añaden 60 gr. de harina, pero si no os queréis complicar, eso vienen siendo como dos cucharadas soperas colmadas.


   Y así es como queda todo mezclado, es una masa no muy consistente, pero tampoco es muy flojucha.


   El siguiente paso es ponerlo en el molde y extender bien para que llegue a todos los rincones del molde (sé que es un molde redondo).


   Y en 15-20 minutos está lista la tarta. Yo dejo templar en el molde apoyado en una rejilla. No sé como lo hacéis vosotros, por lo que eso ya os lo dejo a vuestro gusto.


   Y una vez desmoldado, sigo dejando que enfríe del todo en lo alto de la rejilla antes de pasarlo al plato o fuente, así evito que se humedezca por la parte de abajo. En esta foto se puede ver que queda muy fina. Evidentemente, si vosotros la hacéis en un molde de un diámetro menor, vais a tener que modificar los tiempos de horno.


   Con el chocolate en este paso de la receta, digo lo mismo que antes con la mantequilla. Se puede derretir en el microondas o en un cazo al fuego. Una vez que lo tengáis derretido, se le añade el trocito de mantequilla y se mezcla todo muy bien.


   Y sí, en la foto veis mitad y mitad, pero es que me gusta de las dos formas y no consigo decantarme por ninguna. Ahhh, la cantidad de chocolate que tengo en los ingredientes, es para cubrir la tarta entera, por lo que ni decir tiene que yo he usado la mitad de lo que digo, que no está la cosa para tirar sobrantes.

Apuntes:
   Madre mía, reconozco que publico muy de vez en cuando en el blog y ya, en el canal de YouTube, ni os cuento. En serio que no es por falta de ganas, tampoco de recetas (tengo cuatro casi listas), pero de pronto llega una receta de estas fáciles y rápidas y sabes que no tienes motivos para tardar en ponerla. Además, siendo clara, las recetas dulces gustan un montón.

   Pues viendo Tele 5 no sé yo si se aprenderá algo, pero viendo la 2, sí. En mi caso, he aprendido la receta de esta deliciosa tarta, la tarta de nueces "de la abuela", de la zona del Périgord, en el departamento de Dordoña (Francia). Por lo que cuenta Julie en su programa "Las recetas de Julie", es la tarta que se llevó el primer premio en esa zona y no es para menos.

   Si no conocéis el programa, os animo a que le echéis un vistazo, ya que es bastante interesante y seguro que sacáis alguna receta que os guste. Hoy, sin ir más lejos, ha hecho una de ciruelas, no digo nada y lo digo todo...

   Bueno, siguiendo con el tema tarta, viene a ser así como una tarta de Santiago, pero con nueces (tal que así lo comentaron Epa, en Instagram y Caco cuando se la di a probar). Estamos todos con el mismo problema y es que no sabemos como nos gusta más, si con chocolate o sin el. Es cierto, como dice Caco, que le mata un poco el sabor de la nuez, pero la solución que ve es hacerla siempre así, mitad y mitad.

   En fin, que igual otro días vuelvo a editar algo de la receta o cambiar alguna foto, que hoy las he hecho a prisa y corriendo, pero quería dejarla publicada hoy, por si alguien se quiere animar mañana mismo.

   Nos vemos en unos días... ¡Feliz semana a todos!
   

miércoles, 2 de agosto de 2017

Pollo estilo hindú (Slow Cooker)



 Ingredientes:
- 500 gr de pollo.
- 150 gr de cebolla.
- 400 gr de tomate triturado.
- 40 gr de tomate concentrado.
- 60 gr de nata.

- 120 gr. de yogur griego.
- 100 gr leche de coco.
- 2 dientes de ajo.
- Trozo jengibre.
- 0.5 gr de hojas de curry.
- 0.5 gr de hojas de fenogreco.
- 30 gr de mantequilla.
- 1/8 tsp de clavo molido.
- 1/4 tsp de sal.
- 1 tsp de cúrcuma.
- 1/2 tsp de pimentón.
- 1/4 tsp de cardamomo molido.
- 1/4 tsp de canela molida.
- 1/4 tsp de cilantro molido.
- 1/2 tsp de comino molido.
- 1/2 tsp de cayena molida.

Elaboración:
    Para empezar, pica el pollo en dados y la cebolla en brounoise. Machaca los ajos y el jengibre con un poquito de sal hasta conseguir una pasta.
    Unta la olla con aceite y pon la cebolla en el fondo.
    En un cuenco mezcla todos los demás ingredientes, excepto la mantequilla y el pollo. Cuando lo tengas todo, pon la mitad el pollo en la olla y echa por encima parte de la mezcla, moviendo para que todos los trozos se impregnen bien. Añade la otra mitad de la carne y repite la operación con el resto de la salsa. Coloca encima la mantequilla partida en trocitos.

   Deja cocer en "low" durante 5 horas más o menos. Si quieres, pasadas unas cuatro horas, puedes levantar la tapa y mezclar todo bien, ya que la mantequilla se habrá derretido y estará toda en la superficie..
   Acompañar con arroz basmati y un buen pan para mojar.


Notas:
   Con estas cantidades yo saco tres raciones, siempre para acompañar con arroz y siempre me queda salsa suficiente para congelar. Cosa que aprovecho para días que no me apetece complicarme en la cocina, hago unas pechugas de pollo a la plancha, les echo la salsa por encima y dejo cocer un poco. Bien es cierto que podría ajustar las cantidades para que no sobrase esa salsa, pero lo hago así queriendo para, como digo, poder congelar.
   Aunque la lista de ingredientes parezca interminable, una gran cantidad de ellos son especias, por lo que con un mínimo de organización, los tendréis todos listos en un momento. No hay que asustarse.



   En esta foto podéis ver todas las especias que lleva. Lo mejor, para que no se olvide ninguna, es ponerlas en un plato o cuenco, repasando bien la lista. El trozo de jengibre es similar al volumen de los ajos.


    Aquí ya tenéis todo (ya sabéis, menos el pollo y la mantequilla), a falta de mezclar bien para empezar a poner en la olla.


    Aunque en la elaboración la cebolla va cruda, podéis sofreír la cebolla antes de ponerla en el fondo. Queda casi más bueno, pero hay que trabajar más y estoy dando una opción de no complicarse nada... Normalmente siempre le doy un pase por la sartén con una gotita de aceite, para quitarle el crujiente y dejarla más suave.



   Encima de la cebolla ponemos la mitad del pollo.


   Añadimos la mitad de la salsa y mezclamos, para que todo se embadurne bien y volvemos a repetir la operación, añadiendo el resto del pollo y terminando de echar toda la salsa que nos queda.


   Una vez que tenemos todo el pollo y la salsa en la olla, ponemos la mantequilla troceada, se tapa y a cocer en Low.


    Este es el aspecto que tendrá a las 4 horas, por lo que podéis echar un vistazo y remover todo. Lo normal es que esté toda la mantequilla derretida en la superficie. De esta forma, se mezclará con el resto de ingredientes y de paso ayudará a separar los trozos de pollo que se puedan haber pegado entre ellos.
    Si el picante os gusta poco, bajad la cantidad de cayena, no ve vayáis a decir después que por exceso de picante no lo podéis haber comido, que eso me pone tristona...
    Y aunque parezca que no, ¡¡entra todo en la mini!!
ya que las cantidades son para la olla de cocción lenta de litro y medio.  
   Por último, pero no menos importante, decir que el tiempo de cocción dependerá también de la temperatura del lugar donde cocinemos, ya que en verano puede estar lista antes. Un consejo, cuando destapéis la olla para mezclar la mantequilla con el resto del guiso, sacad un trozo de pollo y partidlo para ver si está. En el caso de que estuviera, apagáis la olla y listo. Si veis que le falta, pues llegáis a esas cinco horas que es lo que tarda en hacerse bien en invierno. 

Apuntes:
   La receta de pollo hindú de hoy, también llamado Butter Chicken o Murgh Makhani, es una receta  un poco zángana, sin complicaciones. Ya os pondré esta misma receta hecha de forma tradicional, que es una auténtica delicia. Reconozco que esta forma de cocinar el pollo la hago mucho (sí, a veces me puede la pereza, que le vamos a hacer). Ni que decir tiene, que el mejor acompañamiento para este plato es un arroz basmati bien cocido. Tanto en la página de Facebook, como en Instagram, expliqué la forma de hacerlo. Es muy sencillo y queda delicioso.

   Con respecto a las especias, no creo que os pare el no disponer de alguna de ellas, ya que estamos en la era de internet y todo se encuentra. Como sitios de absoluta confianza para haceros con las que os falten, os doy dos. Pinchando encima de ellas os llevará directamente a los enlaces de sus páginas:
- Black Pepper&Co, en ella os atenderá Luis, es un chico majísimo, que no tendrá problema alguno en resolveros las dudas que podáis tener sobre alguna especia, tanto si llamáis por teléfono, como si vais a la tienda. Este templo de las especias me tiene absolutamente enamorada, tiene de todo lo necesario para hacer casi cualquier receta del mundo, por exótica que sea. Su web está muy bien hecha, con los productos divididos por categorías, desde especias, chiles, sales, pimientas, mezclas ya preparadas... Es muy sencillo comprar on line.
- Spicy Yuli, en la que os atenderá Yuli, una chica simpatiquísima, que al igual que Luís estará encantada de resolver vuestras dudas.
- Y para los que vivís en Madrid (las dos tiendas que os he mencionado más arriba están en Madrid de forma física, por si no lo sabíais), o de vez en cuando venís a dar una vuelta, en el barrio de Lavapiés hay muchas tiendas estupendas en las que comprar ciertas especias, mi favorita es Food Land, en la calle del Amparo. Aunque es grande, hay que ir con cuidado si no te la quieres pasar.

   Y poco más por hoy, no tenía pensado publicar nada hasta después del verano, pero como tenía todos los oficios hechos y el otro día, cuando preparé esta receta, me dio por hacer alguna foto para "porsiaca", pues he pensado que no estaría mal ponerla en el blog (en Facebook y en Instagram la puse hace tiempo), por si alguien quiere hacerla mientras que está en la playa tomando el sol y cuando llegue a casa quiere encontrar todo listo.

   Nos vemos en unos días... ¡Feliz semana a todos!






martes, 16 de mayo de 2017

Bánh mì de cerdo


Ingredientes:
- Lomo de cerdo.
- Mahonesa.
- Pepino al gusto.
- Cilantro.
- Salsa Sriracha.
- Pan.
Encurtido:
- 120 gr. de col.
- 80 gr. de zanahoria.
- 80 gr. de nabo.
- 250 gr. de agua.
- 70 gr. de azúcar (4 tbsp.+2 tsp.)
- 50 gr. de sal. (3 tbsp.)
- 120 gr. de vinagre japonés.
Elaboración:
   Lo primero que debes hacer para preparar este rico bocadillo es el encurtido. En un cazo pon el agua al fuego, cuando esté caliente (no hace falta que hierva), añade y disuelve el azúcar y la sal. Cuando enfríe, añade el vinagre y reserva. Pela y pica suficiente pepino para poner en los bocadillos que piensas hacer.
   Pica la col, zanahoria y nabo en juliana y/o bastoncitos. Pon todo en un bol y añade por encima el líquido que tienes reservado. Deja reposar.
   Para preparar el interior del bocadillo tienes dos opciones, una, hacer el lomo en el horno, o en la olla de cocción lenta y partirlo muy fino, o comprar filetes de lomo y hacerlos en la sartén (en notas cuento algo más).
   Para montar el bocadillo abre el pan, unta la base con mahonesa, pon el lomo encima, reparte pepino al gusto, pon las verduras encurtidas, las hojas de cilantro y salsa sriracha al gusto también.

Notas:
   Como veréis, hoy no he puesto cantidades en la mitad de los ingredientes, pero con un par de cosillas que cuente, vais a controlar rápidamente este bocata. Como siempre, prefiero hacerlo aquí en vez de en la elaboración, por agilizar la primera parte y por extenderme en esta segunda... Aclarar que con esa cantidad de verdura encurtida hay para cuatro bocadillos del tamaño que comento un poco más abajo. Así os hacéis una idea de la cantidad que pongo (aunque veáis la foto, en ocasiones  engaña por la perspectiva que tenga).


   El líquido para preparar el encurtido es muy sencillo de hacer. Como ya he dicho más arriba, el agua no hace falta que hierva, pero sí que esté caliente, ya que eso hará que tanto las sal, como el azúcar, se disuelvan antes. Aunque en los ingredientes ponga vinagre de arroz y sea el que yo utilizo, se puede preparar con vinagre de vino blanco sin ningún tipo de problema.


    Por supuesto que como véis, es entretenido el momento de cortar las verduras, pero os aseguro que merece la pena dedicarles un ratino. Se puede cortar con mandolina, es más lo suyo es cortarlo con una mandolina japonesa (sí, habéis leído bien), pero del mismo modo que digo que no podría parar sin mis ralladores de Microplane, sin eso si puedo hacerlo.
   Se me olvidaba, lo suyo para este bocadillo es utilizar el daikon, que no tiene nada que ver en sabor con el nabo común que aquí solemos utilizar, pero como no creo que muchos lo podáis encontrar sin problema, lo he cambiado por el clásico, pero si lo tenéis a mano, hacéis el cambio de nabo por daikon y listo.


   Un consejo con el encurtido, si se deja reposar al menos dos o tres días, las verduras habrán cogido más sabor, pero si os pasa lo que a mí, que a veces planifico el bocadillo por la mañana para cenarlo por la noche, os aseguro que está también ideal. Pero sí, recomiendo el reposo y una planificación más o menos organizada...


   Tema lomo, como dije en la elaboración, hay dos opciones (vale, hay más, muchas más, pero con dos sobra por el momento).
   Yo siempre suelo hacer la carne en la olla de cocción lenta (compro un trozo de lomo de 700-800 gr., lo dejo toda la noche macerando en la mezcla de turno que me apetezca y al día siguiente, sello en una sartén y lo dejo en Low unas tres horas y media. Para cortarlo a modo de fiambre me gusta que esté bien hecho). Una vez que lo tengo bien reposado, corto en lascas y a la hora de ponerlo en el bocadillo, templo un poco la carne en el microondas.
   Otra opción es comprar filetes de lomo, macerarlos por ejemplo con salsa de soja, salsa Teriyaki o lo que os apetezca y hacerlos en la sartén vuelta ya vuelta, de las dos formas está muy rico, como siempre, es algo que dejo a vuestra elección.


   Sí, he puesto una foto con un pegote de mahonesa, ¿Y?... La verdad es que es para que veáis el tamaño de los bocatas que suelo hacer, que están entre los 12-15 cm.. Aprovecho para decir que el pan recomendable para esto es uno tipo viena (claro, lo que en mi pueblo llaman vienas, que en otros sitios son otra cosa). Para orientar, un pan que esté tierno por dentro y crujiente por fuera, vamos, que se puede preparar con un pan tipo baguette. Y si os apetece, la salsa sriracha, en vez de ponerla salteada por el bocadillo, se puede mezclar directamente con la mahonesa (el sabor final no tiene nada que ver con la mahonesa de sriracha que se compra preparada. Hoy en día es fácil encontrar todas las salsas y condimentos "raros" en internet, pero si no tenéis a mano la sriracha, la cambiáis por algo más común como el tabasco, aunque en sabor no tengan nada que ver, pero lo suyo es que tenga ese punto de picante.


   Evidentemente, al partir la carne fina, pongo bastante cantidad. El secreto de partirla así y no ponerla más gruesa es porque es bastante más agradable la mordida.


   El pepino veis que también lo parto bien fino. Ahhhh, se me olvidaba, si os apetece, como una hora antes, podéis partir el pepino, ponerlo en un colador y añadir una cucharadita de sal y otra de azúcar por encima. Y a la hora de hacer el bocadillo, enjuagáis y secáis bien.


   Y hablando de secar, antes de poner las verduras encurtidas en el bocata, no olvidéis escurrirlas bien y pasarlas por un papel absorbente, que no queremos un bocata aguado.
   Aunque no ponga foto del cilantro, eso sí que es al gusto. A mí me encanta bien servido, vamos, que en todos los mordiscos lleve para que refresque. Si os parece que las hojas enteras es mucho, podéis partirlas en trozos más pequeños y repartirlas a vuestro gusto.
   Consejo: Quitar la miga a la parte de arriba del pan (o a la de abajo, o a las dos...) para que al cerrar, todo lo que contiene el bocadillo pueda acomodarse en su interior.

Apuntes:
   Pues sí, se trata de un bocadillo, sin más, de hecho "bánh mì" significa pan de trigo, por lo que después hay que añadir el elemento principal del bocata, en el caso de hoy, el cerdo y todo lo demás.
   Como en todo, este bocadillo se puede rellenar de mil cosas, pollo, ternera, gambas o langostinos... Admite todo lo que le pongas. Lo importante es que tenga ese equilibrio entre lo dulce, ácido, salado y picante. A veces, dependiendo de si en ese momento tengo o no en casa, le pongo también paté de cerdo dentro, ya que le da un puntazo buenísimo, por lo que os animo a que lo probéis con ese ingrediente extra.
   Siempre se puede meter más a este bocadillo vietnamita, como por ejemplo el clásico sazonador de Maggi, cuyo uso está muy extendido en la cocina oriental. Si lo podéis conseguir, no olvidéis ponerle unas gotas cuando preparéis esta receta. Es curioso, pero en origen, este bocadillo era francés, siendo bastante más refinado, ya que en vez de mahonesa, se hacía con mantequilla y con paté (del bueno, que dirían algunos), pero en Vietnam eran productos bastante caros, por lo que adaptaron esa receta a productos locales y bastante más económicos y sin duda el resultado es inmejorable.

   Y cambiando de tema,decir que este fin de semana me ha cundido un montón, ya que en Madrid hemos tenido un fin de semana de tres días, gracias a San Isidro. El sábado tocó ir al centro, como casi siempre, a comer por allí y a cotillear algunas cosas. Llegué a casa cansada de la pateada, con algunas compras de camisetas baratas en Primark, de esas para estar en casa, que algunas de las que tengo estaban ya en un estado bastante lamentable y he decidido no gastar mucho por ropa que no va a ver la calle nunca. El domingo me acerqué al polígono de Cobo Calleja a última hora de la tarde, después de patusquear de nuevo el centro, para buscar una cosa en el supermercado oriental Wenzhou (pinchando aquí os llevará a su web), es enorme y, aunque tienen casi lo mismo que los super orientales a los que voy en el centro de Madrid, lo tienen muy bien organizado y tienen mucha cantidad de todo, para muestra, un botón, que se dice. Os dejo una foto que hice con el teléfono de uno de los lineales dedicados a salsas:


   Como veis, tienen unos cuantos tipos de salsa de soja, la clara, la oscura, la japonesa, la... Vamos,  todas!!! De eso no compré, ya que tengo en casa de varios tipos y por el momento estoy servida. Pero sí me traje a casa unos cuantos de preparados de esos de noodles a los que hay que añadir tan solo agua, uno de marisco al curry, otro de kimchi, otro de ternera y otro de cerdo barbacoa. No es que sean gran cosa, pero me gusta probar estas cosas y comparar. no hay que decir que los que se hacen en casa están mucho mejor...


También se vinieron conmigo una col china y unos pak choi, que a simple vista parecen acelgas mini, pero en realidad son un tipo de col. ¡¡En salteado están buenísimas!! Y la col china va genial para rellenar las gyozas y ese tipo de aperitivos orientales.


   Y como me gusta mucho la raíz de loto, pues la eché al carro, que en salteados está estupenda y además, me parece muy bonita. Y sí, me pudo la pereza y pensando en la cena me hice con unos baozis, que podría haber preparado en casa, pero era ya la última hora del domingo y no me apetecía nada de nada.


   Y el lunes... ¡¡San Isidro!! No, no fui al pueblo a celebrarlo, decidí quedarme en Madrid y acercarme este año a la pradera, como un montón de madrileños y no madrileños, allí vi al santo, vi bailar chotis, también me paseé por los puestos de rosquillas (que no compré, tan solo hice una foto para subirla a Instagram), esperanzada con que en algún puesto de productos gallegos (siempre hay gallegos y extremeños en estos saraos), tendrían las famosas rosquillas de Ponteareas, pero no, esas no pasan de Padornelo pa'cá... Sniff snifff. Tenían las de Gondomar, que no es que sean malas, pero llevaba las otras en la cabeza. En fin, habrá que esperar a la Peregrina para poder comerlas.
   Y poco más que contar por hoy, tan solo decir lo que siempre digo, que espero que os animéis a preparar este rico bocadillo, que si tenéis alguna duda, preguntéis sin problema  y, la tengáis o no, que os encante cuando lo hagáis en casa.

   Nos vemos en unos días... ¡¡Feliz semana a todos!!