lunes, 23 de marzo de 2015

Alas de pollo especiadas "a la japonesa"


Ingredientes:
- 1200-1500 gr. de alas de pollo.
Para la marinada:
- 1 ajo.
- 4 gr. de jengibre fresco rallado.
- 30 ml. de salsa de soja.
- 15 ml. de aceite de oliva virgen extra.
- 15 ml. de salsa de pescado.
- 2'5 ml. de mirin.
- 3 gr. de sal.
- 1 gr. de pimienta molida.
Para el glaseado:
- 250 ml. de mirin.
- 30 ml. de salsa de soja. 
- 15 ml. de salsa de pescado.
- 1 gr. de pimienta.
- 10 ml. de zumo de limón.
- 1 ajo.
- 8 gotas de tabasco.
- La piel rallada de 1/2 limón.
- Sésamo.
Elaboración:
   Lo primero que debes hacer es preparar la marinada. En un bol pon todos los ingredientes (el ajo lo mejor es que vaya bien machacado) y mueve hasta que veas que se han mezclado bien. Echa en esa marinada las alas de pollo, tapa con un papel film y pon en la nevera al menos ocho horas.
   Precalienta el horno a 180 ºC. Una vez pasadas esas horas macerando, pon las alas en la rejilla del horno y deja a media altura entre 20-30 minutos. Importante poner una bandeja debajo para que recoja los jugos que suelte el pollo y no te ponga la solera del horno muy sucio. Si quieres, puedes dar la vuelta a las alas a mitad de cocción.
   Mientras que se hacen, prepara el glaseado. Para ello, pon en un cazo todos los ingredientes (de nuevo, intenta que el ajo vaya bien machacado), menos el sésamo, que lo reservas para el final y pon en el fuego, primero a fuego fuerte, hasta que empiece a hervir y una vez que hierva, baja la intensidad del fuego para que se vaya caramelizando el líquido. Mueve de vez en cuando. El tiempo que tarda la salsa en estar es más o menos el tiempo que tardan en estar las alas de pollo.
   Una vez finalizado el tiempo, pasa las alas a un bol y echa la salsa por encima, moviendo para que todo se mezcle bien y añade el sésamo, moviendo de nuevo, para que todas las alas tengan algo.
   Sirve rápido, para que no se enfríen.

Notas:
   Aunque parezca a simple vista un plato complicado, no lo es, es más difícil encontrar algunos ingredientes que hacer el plato, que es casi todo mezclar y poco más. Vamos a las fotos con explicación, por si hay dudas.


   En la foto de la izquierda está el jengibre a punto de pasar por el rallador. Con un centímetro más o menos es suficiente. A la derecha arriba está ya rallado, así veis la cantidad total. Y el ajo, lo que hago es pasarlo por un prensa ajos en vez de machacarlo, ya que así queda mucho mejor.


      Ahí tenéis las salsas, para que sepáis las que son. El aceite lo tenéis en casa seguro. La salsa de soja se encuentra fácilmente en todos o casi todos los supermercados (ojo, cuidado con la salsa de soja, que las hay muy dulces y son capaces de estropear cualquier plato) y, tanto el mirin, como la salsa de pescado, los podéis encontrar en tiendas en los que vendan productos japoneses.


   En esta foto podéis ver las alas en la marinada y una vez colocadas en la parrilla. Tenéis dos opciones, una, poner las alas enteras y otra, que es como yo lo hago, partirlas en dos, de esa forma se pueden manejar mejor a la hora de mezclarlas tanto con la marinada con la glasa. También será más cómodo a la hora de comer. Pero podéis hacerlas de las dos formas.


   Esta foto es para que veais la razón de poner una bandeja debajo, ya que como se puede ver, cae el jugo que sueltan y si no lo hacéis así, pondréis el horno "hecho unos zorros"... Como he dicho en la elaboración de la receta, tenéis la opción de dar la vuelta a las alas a mitad de horneado para que se doren por todos lador por igual, aunque no es realmente necesario.


   Ya os he dicho en varias ocasiones que es bueno tener una báscula de precisión y un juego de cucharas y tazas medidoras, puesto que nos facilita mucho la vida a la hora de elaborar algunas recetas. Pero como sé que muchos no me hacéis caso, en la foto podéis ver la cantidad de ralladura y de zumo de limón. Sí, ese hielo es limón. Tengo por costumbre tener siempre ralladura y zumo de limón congelados, así voy más rápida cuando hago ciertas recetas.


   Aquí veis la salsa antes de poner en el fuego (izquierda) y una vez pasados los 20 minutos de tenerla al fuego. Como se puede ver, la salsa espesa y se queda como si fuera una melaza. No se os olvide mover de vez en cuando. La salsa estará cuando al moverla, la espuma que hace se mantenga un tiempo y tarde en bajar, pero cuidado, que si nos pasamos de cocción quedará muy espesa. El truco de la cuchara "velada" es una opción para saber el punto justo.


   Tal vez en esta foto se ve mejor el punto del glaseado. Ya sabéis, primero se añade la salsa y una vez que están bien impregnadas, se echa el sésamo, ya que de esa forma se quedará bien pegado.

Apuntes:
   Llevaba tiempo con ganas de poner esta receta en el blog, mucho tiempo y por fin los he conseguido después del parón que he tenido. Es una de esas recetas que amas o que odias, aunque por el momento aún no he encontrado a nadie que las odie cuando las he preparado.
   La receta me la encontré un día navegando por internet, de pura chiripa y me gustó tanto que la apunté en mi libreta para hacer. Buahhhhh... Cuando la hice la primera vez decidí que se quedaba a vivir conmigo!!!

   Como ya he comentado, las salsas necesarias no son muy difíciles de encontrar. En Sevilla hay un super con productos asiáticos y con seguridad que, tanto el mirin como la salsa de pescado, los podéis encontrar allí. La calle está a espaldas de la plaza del Duque, si no recuerdo mal, se llama calle Aponte, hay un restaurante chino y justo al lado, el super del que hablo. En Madrid debe haber mil sitios en los que comprarlos, por ejemplo en "Tokio-ya", que está en la avenida Presidente Carmona. Creo que también tenían tienda en Barcelona, de todas formas tienen web. Y hablando de web, como la gran mayoría de cosas, también se puede comprar por internet. Mumumio las tiene con seguridad (acabo de verlo en su web). Ya no tenéis excusa a la hora de preparar este plato.
   Para que no haya sorpresas, os comento que es una receta con un toque dulzón, pero no dulce, que aunque parezca lo mismo, no lo es, os lo aseguro.

   Y como casi siempre, retomando de nuevo las buenas costumbres, otro lunes más por el blog, que es el mejor día para publicar, así disponéis de toda la semana para ir buscando los ingredientes y de ese modo, preparar la receta en fin de semana, que es cuando la mayoría de la gente tiene tiempo libre. Habéis hecho algo especial este finde? Yo, esperar... Y con la coña al final no he quedado con Víctor, que venía de Castellón a casa de unos primos a pasar el puente (afortunado él, que lo ha tenido). Pero no hay problema, puesto que entre Maypi y yo estamos intentando convencerle para que desayune con nosotras el día 11 antes del bautizo que tiene. Creo que con paciencia y haciendo un poco de presión, lo conseguiremos, ya os lo contaré!!

   Y poco más por hoy, ahora voy a ver si amaso algo y a probar una receta de kepchup en mi olla enana de cocción lenta, que siempre la hago al mínimo en el fuego y no sé como quedará en este nuevo trasto. Si funciona os lo cuento. Parece que se llevan ahora esas ollas por estas tierras, aunque en Estados Unidos las tiene casi todo el mundo en casa. Yo soy muy de cocinar a fuego lento, pero antes de gastarme un pastizal en una olla que no sé si voy a usar, he preferido probar con esta que tengo, que ha costado la friolera de 10 euros!! Juuaaasss... Engañé a padre para que la comprase en una tienda de Sevilla y ya está estrenada, con resultados fantásticos.

   Nos vemos en unos días... Feliz semana a todos!!!

jueves, 19 de marzo de 2015

Sazonador tex-mex


Ingredientes:
- 4.9 gr. de comino.
- 1.8 gr. de chile en polvo.
- 1.5 gr. de pimentón.
- 0.7 gr. de cebolla en polvo.
- 1.8 gr. de pimienta molida.
- 0.5 gr. de cayena molida.
- 1    gr. de ajo en polvo.
- 6    gr. de sal.
Elaboración:
   Mezcla todos los ingredientes y guarda en un bote, preferiblemente de cristal, para usarlo en diferentes recetas.

Notas:
   Es muy sencillo, pero sí me gustaría hacer un par de aclaraciones. Habitualmente siempre pongo la coletilla "de La Vera" cada vez que uso la palabra "pimentón", pero esta vez no, hay que usar del que no es ahumado, para que no enmascare el sabor y el aroma del resto de los ingredientes.
   También decir que si tostáis tanto el chile, como el comino, tendréis un subidón de aromas. Cuidado si lo hacéis, no los vayáis a quemar.
   Lo sé, son cantidades muy pequeñas y alguno seguro que sigue sin báscula de precisión en casa... Vamos a intentar solucionarlo hablando de "cucharadas y cucharaditas" (ojo, hablo de las de medir en plan receta americana, es decir, las que se calculan en ml., en la que la cucharada tiene 15 ml. y la cucharadita tiene 5 ml.). Si aún no las tenéis, os recomiendo un juego, las hay muy baratas y en serio que merecen la pena. La receta en cucharadas sería:
- 2 cucharaditas de comino; - 1 cucharada de chile; - 1/2 cucharadita de pimentón; - 1/4 de cucharadita de cebolla en polvo; - 1 cucharadita de pimienta molida; - 1/4 de cucharadita de cayena molida; - 1/4 de cucharadita de ajo en polvo; - 1 cucharadita de sal.
En la receta del sazonador cajún (pinchando aquí veréis la receta), tengo puesta la foto de lo que sería una cucharadita o "teaspoon".

Apuntes:
   Vuelvo al blog, sí, que lo tenía abandonadísimo!! Lo haré con tranquilidad, poniendo cosillas de vez en cuando, hasta que vuelva a coger el ritmo y a volver a publicar los días que tocaban, que eran los domingos o lunes. La verdad es que lo echo de menos, hay gente que me da la paliza diciendo que si creían recordar que yo tenía un blog, como es el caso de Maypi, o Sergio, que me regaña por no actualizar la página de Facebook, o Ander, que ayer me mandó un precioso mensaje que decía algo así como "triste dejar morir así un blog"... Mira, que me vino una mezcla entre risa y pena, risa por, como hubiera dicho mi abuela, el acuerdo, pena por ser una realidad, pero ya estoy aquí!!!

   Volviendo al tema de las cucharas de medición, tengo varios modelos, hace ya tiempo que las colecciono, al igual que las "cups", lo dejo caer, por si lo habéis olvidado...


   De todas, a las que más cariño tengo es a las metálicas de la derecha, me las trajo mi "Lamparito" de Estados Unidos, al igual que un juego de tazas medidoras que molan mogollón!! Las más castigadas son las de plástico, esas son de la tienda Casa, creo que costaron la friolera de 2 euros, por lo que ya podéis estar "ajilando" a por unas!!!

   Por cierto, a modo de información, para los que seguís a Carlota, decir que ya anda, parece un perdigoncino, a ver si en cuanto la vea le hago un vídeo y os la enseño, está para comérsela!!!

   Y ahora me despido, pero tranquilos, que no tardaré tanto en volver, seguro que la semana que viene estoy de nuevo de vuelta con otra receta simple para retomar el contacto!!

   Madre del amor hermoso, que me voy y no os digo ni para qué sirve el sazonador de hoy!!!! Veis como aún no estoy en plena forma?? Por ejemplo lo podéis usar si os preparáis unas fajitas, burritos, para añadir a una carne... Ya os iré poniendo aquí recetas en lo que darle uso.

   Ahora sí, nos vemos en unos días... Feliz semana!!!


lunes, 1 de diciembre de 2014

Spanakopita (rico pastel griego de espinacas y queso Feta)


Ingredientes:
- 500 gr. de espinacas frescas.
- 250 gr. de cebolla.
- 250 gr. de queso Feta.
- 60 gr. de aceite de oliva virgen extra.
- 15 gr. de perejil fresco.
- 7'5 gr. de eneldo fresco.
- 30 gr. de leche.
- 30 gr. de mantequilla.
- 2 huevos.
- 250 gr. de pasta filo.
- Sal.
- Pimienta.
Elaboración:
   Empieza la receta escaldando las espinacas en una olla con agua hirviendo durante un minuto. Pasado ese tiempo, ponlas a enfriar en un bol con agua bien fría, escurre y reserva.
   Pica la cebolla y pásala por la sartén un poquito, para quitar el sabor a crudo. Pica el eneldo y el perejil. Desmenuza el queso Feta y en un cuenco, bate (no mucho) los dos huevos. Derrite la mantequilla.
   En un cuenco grande mezcla todos los ingredientes, es decir, la cebolla, espinacas, queso, leche, huevos, eneldo, perejil y mantequilla. Echa un poquito de pimienta recién molida y sala al gusto.
   Coge un molde y con ayuda de una brocha (en este momento enciende el horno a 180ºC) unta el molde. Ve poniendo capas de masa filo, pincelando cada una con aceite. Cuando hayas puesto la mitad, añade la mezcla que tienes reservada y ve tapando con la otra mitad de las hojas, sin olvidar pincelar con aceite cada vez que pongamos una. Marca el pastel haciendo seis raciones, pincela con aceite y rocía con un poco de agua.
   Hornea durante una hora a 180ºC. Sirve templado o a temperatura ambiente.

Notas:
   Empecemos por el principio... La receta original lleva el doble de ingredientes, pero en casa somos dos y 12 raciones son muchas, aunque en casa haya un gallego y una extremeña...


   Para escaldar las espinacas, una olla bien grande, porque al principio abultan un montón. Importante que el agua en el que las refresquemos esté bien fría. Como veis en la foto, yo le suelo echar unos hielos. No las tengáis más de un minuto si no queréis tener unas espinacas "chuchurrías"... Y muy importante, cuando las escurráis, intentad que quede la menor cantidad de agua posible. Yo lo consigo apretando bien con las manos mientras que las tengo en el colador.


   En la receta original, va con cebolleta, pero como lo que siempre tengo a mano en casa es cebolla, pues hice el cambio (mínimo). Otra cosa que hago es pasar por la sartén la cebolla, pero no mucho, tan solo hasta que pierde el saborcillo a crudo (así padre la come).


   El queso lo podéis partir con un cuchillo o como yo hago, desmenuzándolo con la mano, que con este queso se puede hacer sin problema. Con respecto al eneldo, una vez pesado y antes de picarlo, le quito los tallos más gruesos.


   A la izquierda veis todos los ingredientes del relleno y a la derecha una vez que están mezclados. Lo sé, no tiene complicación, pero (y no me gusta repetirme), las fotos las tenía hechas y las he metido con calzador...


   Si habéis trabajado alguna vez la pasta Filo sabréis que es importante manipularla con rapidez, puesto que se seca rápido. Vuelvo a comentar algo de la receta original, que utiliza un molde redondo de 35 cm. de diámetro (recordad que esta que pongo en el blog es la mitad de la receta). Yo no, yo lo hago en uno rectangular de 16x21 cm aproximadamente. Sí, sí, aprox!!! A ver, es que el cristal es gordo y no se mide bien, que hay que decirlo todo!! Como veis en la foto, lo que hago para que quede con muchas capas es ir sobre poniendo capas y cuando las tengo todas colocadas y pongo el relleno, voy cerrando todas las hojas.


   Spanakopita terminada!!! Qué es lo que pasa cuando recibes un WhatsApp justo antes de meter el pastel en el horno diciendo que lo mismo cenas sola? Sencillo, que se te olvida rociar con agua y se te "empina de manos"!!! Lo sé, un desastre, pero el disgustazo me lo he llevado yo, porque lo mismo me tengo que comer la spanakopita sola...

Apuntes:
   Y ahora qué os cuento, si no tengo nada que contar?, este fin de semana ha sido un poco "caca de la vaca", porque el domingo me lo he pasado sola en el sofá...

   Bueno sí, os cuento que esta receta es del libro de la cocinera griega Vefa Alexiadou, el libro en cuestión se llama "La Cocina de Vefa", está en las librerías por unos 40 "lereles", vamos, que barato no es. Merece la pena comprar el libro? Si... No... No sé, depende de lo que os guste la cocina griega. A mi me apasiona, pero como todo, depende del uso que vayamos a dar al libro en cuestión. Si no os apetece gastar el dinero en eso, tranquilos, que ya iré poniendo más recetillas.

   El tema de los libros es algo delicado... Me encantan!!! Pero hay que comprar con cabeza. El que escribió Simón Ortega, 1080 recetas de cocina lo tengo y ¿lo uso? No, no he hecho ni una receta de esa buena mujer, que sí, que dicen que es como un libro de culto, muy bien, pero no soy yo de tener muchos dioses... Otra "biblia" dicen que es "El Arte de la Cocina Francesa", de Julia Child, no voy a decir que no, pero ahí lo tengo muerto de asco... Sobre libros de panes mejor no hablo... Para acabar haciendo al final lo que me da la real gana con las masas!!!

                        ¡¡¡Por favor, no me dejéis que me compre ni un libro más!!!

   Dicho esto, cambio radicalmente de tema... Padre, que de sobra es sabido por muchos que es un caprichoso, me manda un WhatsApp hace unos días y me dice...
- Niña, mira la foto que he subido de Carlota en el Facebook...
- Papi, estoy empezando a cenar, que hoy venimos tarde!! En cuanto cene la veo.
- Niña, entra en un momento, por favor, que veas la foto, que me quiero acostar!!
- Papi, aunque sea ceno como los pavos, pero deja que cene, que sabes que mesa y redes sociales no las llevo unidas...
- Hija, haz una excepción, que veas a tu sobrina, porfaaaa...
- Vooooooyyyyyyyyyyy... Hostiaaaaaa canaaaaaaaa!!! (perdón), papi, no me jodas (perdón) que te has comprado una KitchenAid????
- Jijijijijijiji... Sí, ya te dejaré que la uses cuando vayas al pueblo!! Jijijijijiji... Hasta mañana, que me voy a acostar... Sigue cenando!!
- Papi, papiiii, papiiiiiiii!!! Po's no que ma'colgao!!!

   Os parece normal? No, no lo es!!! Pero la verdad, mis padres molan, aunque lo mismo mi madre comenta la entrada para regañarme por decir hosti... y lo que sigue y jod... y lo que sigue... En fin, que voy a dar la vuelta al pan de Calatrava que tengo ya creo que frío...

Nos vemos en siete días... Feliz semana a todos!!!

lunes, 17 de noviembre de 2014

Hamburguesa con nueces y queso azul


Ingredientes:
* Para la hamburguesa:
- 500 gr. de ternera picada.
- 250 gr. de salchichas frescas.
- 75 gr. de nueces.
- 100 gr. de queso azul.
- Sal.
- Pimienta.
*Para la cebolla caramelizada:
- 500 gr. de cebolla.
- 2 ajos (8-9 gr.)
- 25 gr. de azúcar moreno.
- 2 gr. de sal.
*Para la mahonesa especiada:
- 150 gr. de mahonesa.
- 10 ml. de zumo de limón.
- 3 gr. de sazonador cajún.
- 3 gotas de Tabasco.
 *Para terminar la hamburguesa:
Pan de hamburguesa.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Canónigos.
Elaboración:
   Empiezo con la cebolla caramelizada. Lo primero es cortarla en juliana. Los ajos pícalos todo lo que puedas. Si tienes un triturador de ajos, mejor, así no los notarás después, pero dejarán el aroma. En una sartén pon un chorrito pequeño de aceite, añade la cebolla junto con los ajos y la sal. Deja que se haga a fuego lento durante diez minutos, hasta que pierda el color a crudo. Echa por encima el azúcar moreno y mueve. Tapa la sartén y deja que cueza unos 20 minutos a fuego no muy fuerte. Mueve de vez en cuando. Pasado ese tiempo, destapa y sigue haciendo otros 10 minutos más o menos, hasta que veas que coge un suave color dorado. Reserva.
   La mahonesa especiada es muy sencilla. En un bol añade todos los ingredientes y mezcla bien. Tapa y mantén en el frigorífico hasta la hora de servir.
   Para hacer la hamburguesa, pica las nueces y parte el queso en trocitos pequeños. Mezcla en un cuenco la carne de ternera y las salchichas frescas (a las que debes quitar la piel), junto con las nueces, sal y un par de golpes de pimienta. Cuando lo tengas todo bien mezclado, divide en porciones de 160 gr. (saldrán cinco unidades). Forma las hamburguesas de forma que el queso quede en medio (explicación en "Notas").
   Haz las hamburguesas en una plancha o sartén. Tuesta un poco los panecillos y monta, primero poniendo la hamburguesa, después la cebolla, la mahonesa especiada y por último, los canónigos.
   Puedes servir acompañada de unas patatas fritas o lo que más te guste.

Notas:
   Mantengo el mismo orden aquí y en la elaboración para dar las explicaciones. Así no hay líos y no se me olvida nada.


   En las fotos de arriba veis el grosor de la cebolla. Es así como a mi me gusta, pero vosotros lo podéis cortar como os de la real gana. La verdad es que las fotos son para que veáis el color que tiene la cebolla cuando añado el azúcar moreno, no tiene más misterio. Después, un poco de paciencia hasta que la cebolla esté en su punto.


   La cebolla rematada. Realmente esta receta se puede hacer de mil formas. Seguro que en internet hay mil formas de prepararla, pero yo la hago como he explicado. No esperéis un sabor muy dulce, porque no lo encontraréis. De nuevo vuelvo a decir que la hagáis como más os guste a vosotros, pero así queda fenomenal para esta receta, que es a lo que estamos, ¿o no?.


   Tranquilos, que la mahonesa queda suave, con un toquecito picante, pero no se nota a penas. La receta del sazonador cajún la encontraréis pinchando aquí. Si disponéis de cucharitas medidoras, se hace en un abrir y cerrar de ojos, puesto que además de en gramos, lo tengo puesto en cucharadas. No olvidéis meter la salsa en el frigorífico mientras que hacéis el resto de la receta. Y respetar más o menos la medida del zumo de limón, que no queremos que quede muy ácido.


   Siempre doy por hecho que en casa disponéis de una báscula, pero por si acaso no estoy en lo cierto, en la foto de arriba podéis ver lo que son 75 gr. de nueces. Por cierto, si os apetece, las podéis tostar un poco en una sartén (dejándolas enfríar antes de usar), ya que de esta forma tendrán más aroma.


   Lo mismo digo para el queso, eso es lo que abultan los 100 gr. de queso azul. Ahora viene algo importante, siempre que recomiendo usar cosas buenas, ¿verdad?, pues en este caso os digo todo lo contrario... Ahora en serio, es importante que el queso azul que utilicéis no tenga un sabor muy pronunciado, puesto que en esta receta nos mataría el sabor del resto de la hamburguesa. Antes de que se me olvide, cada hamburguesa lleva en su interior 20 gr. de queso.


   Más cositas, no se os olvide quitar las tripas a las salchichas!!! Como ya he dicho, con las cantidades que doy salen cinco hamburguesas de 160 gr. cada una. Siempre que las hago, ya sean estas u otras, primero divido las porciones de carne y después las formo. Si queréis un poco más de sabor, podéis utilizar salchichas criollas, pero con mesura, que siga equilibrada en sabores.
   Y por cierto, no, no se me ha olvidado echar ni pan, ni huevo, es que yo normalmente no lo pongo, puesto que no lo considero imprescindible. Hay gente que dice que si no se lo pones se deshacen, pero eso es una mentira como un templo!! Tan sólo hay que mezclar bien todo y se quedarán perfectas.


   En las fotos de arriba podéis ver como les doy forma. Seguro que en casa tenéis algo para poder hacerlo así, ya sea un molde, un aro de emplatar o unos de esos cuenquitos de barro que antes todo el mundo "robaba" cuando se comía una crema catalana en un restaurante... Como podéis ver, es muy sencillo. Se le pone un poco de papel film, encima se pone la mitad de la carne, se aplana con ayuda de la parte de atrás de una cuchara y se pone el queso bien repartido. Encima se pone la otra mitad de carne y se repite la misma operación, repartiéndola por toda la superficie, hasta que veamos que está bien cerrada.


   Ahí veis el resultado. Después es simple, se cierra el papel film, se saca del molde en el que la hemos dado forma y a por la siguiente!!! Yo tengo la costumbre de, una vez que la tengo en la encimera, compactar un poco con ayuda de la mano y redondeo las formas.


   Eso de la foto es el sazonador cajún. La foto la pongo para que más o menos os hagáis una idea de lo que ocupan los tres gramos necesarios para la receta.
   Y nada más que explicar, si tuvierais alguna duda, ya sabéis que responderé encantada!!

Apuntes:
   Esto es la vida en directo, hace un momento me ha preguntado el trasto de Ander en el Facebook si el pan de esta receta lo había hecho yo, pues no, no lo he hecho, LO CONFIESO!!!.
   Este fin de semana ha sido dedicado por entero al perreo. Tenía en principio pensado ir al pueblo, pero al final decidimos Caco y yo que iríamos otro, que este nos quedábamos en Madrid para hacer algunas cosillas pendientes, pero en realidad hemos estado abonados al sofá todo el fin de semana. Y algunos os preguntaréis, "vamos, todo el fin de semana sin nada que hacer y no se molesta ni en preparar el pan de las hamburguesas?? (receta pinchando aquí, por si os apetece). Pues mira, hasta para eso he estado zángana!!! Lo de la foto es pan "cobarde" comprado en la tienda... Por cierto, antes de que se me olvide, además de los hilillos de salsa de la foto de portada, tengo que decir que después le puse una cucharada en lo alto, pero es que la foto lucía mejor de la otra forma...


   No os contaré que después Caco, entre mordisco y mordisco, le iba echando más aún... Es lo que tiene hacer salsa para cinco hamburguesas, que como somos dos, tenemos hasta para mojar las patatas (que también son compradas) en la salsuqui!! Y otra foto, para que podáis ver el corte de la hamburguesa, así veis como queda por dentro.


     Así con el queso derretidito, no tengo que decir que es una delicia... Por cierto, cuidadito con los churretes en la ropa!! Antes tenía la costumbre de poner siempre el queso encima de la carne, pero un día, viendo uno de esos programas americanos de comida sobre ruedas, vi que el tipo metía el queso dentro y desde entonces, casi siempre lo hago así, aunque depende del tipo que prepare. Mirad, en estas (pinchad aquí para poder verlas), no echo ni queso.

   Y poquito más que contar esta semana. Bueno sí, que padre tiene una liebre en casa esperando a que vaya para preparar un buen arroz con ella, por lo que ya estoy loca de contenta!!! Ahora me pondré a pensar la receta con la que os castigo la semana que viene, que toca dulce. Estoy entre dos, unos mantecaos (mantecados para los finolis) de la "agüela", o unas finas pastas para tomar el té. Se lo consultaré a Caco, a ver qué es con lo que más le apetece que rellene la lata, que ya se va viendo el fondo!!

   Nos vemos en siete días... Feliz semana a todos!!!

lunes, 10 de noviembre de 2014

Lubina a la sidra con almejas


Ingredientes:
- 4 lubinas de ración.
- 350 ml. de sidra.
- 200 ml. de nata líquida.
- 200 gr. de almejas.
- 300 gr. de gambas.
- 70 gr. de jamón serrano en taquitos
- Aceite de oliva virgen extra.
- Sal.
- Pimienta.
Elaboración:
   Empieza poniendo las almejas en un bol con agua y sal, para que suelten la arena que pudieran tener. Con una hora de antelación debería ser suficiente.
   En una fuente que pueda ir al horno pon las lubinas (sin las tripas), salpimentadas. Echa por encima un chorrito de aceite y 250 ml. de sidra (reserva los otros 100 ml.). Pon en el horno a 200ºC unos 20 minutos.
   Mientras que se hace el pescado, pela las gambas y reserva. Cuando le queden al pescado unos cinco minutos de horno, comienza a preparar la salsa. En un cazo saltea los taquitos de jamón, sin que se haga mucho. Añade las gambas peladas y deja que pierdan el color a crudo. Echa las almejas escurridas, el resto de la sidra y deja cocer hasta que se abran. Retira del cazo todo, dejando tan solo el líquido. Como en este punto ya debes haber sacado el pescado del horno, reserva tapado, de forma que se mantenga caliente. Echa en el cazo los jugos que hayan en la fuente del horno y la nata líquida. Cuece a fuego medio hasta que reduzca un poco. No olvides rectificar de sal.
   Sirve las lubinas en los platos, reparte la mezcla de jamón, almejas y gambas y riega con la salsa. Sirve rápido, puesto que se enfría muy pronto.

Notas:
    En serio, cuando digo que este plato enfría muy rápido, no miento. Es muy importante que tanto las lubinas como el salteado de jamón, gambas y almejas lo mantengáis calientes. Dicho esto, paso a utilizar fotos, que para algo las hago!!!


    Lo sé, he dicho almejas en los ingredientes y lo de la foto son chirlillas, pero yo no tengo la culpa!!! Es lo que tiene ir a comprar un domingo a última hora a los sitios... A lo que voy, agua, sal y dejar que se entretengan escupiendo la arena que tengan en su interior, aunque no deberían...


   Las niñas en la fuente del horno, con un chorraco de aceite (y sal y pimienta, no lo olvidéis!!). Vale, no mucho, que después lleva nata y hasta las lubinas van a engordar con tanta grasa...


   Y después del aceite, la sidra. Vamos, no tiene mucho misterio que digamos. Al horno y a seguir trabajando el resto del plato. Por cierto, os voy a contar un secreto antes de seguir. Aunque la receta es para cuatro personas, yo hago la misma cantidad de salsa para dos, por lo que os podéis imaginar que el pan vuela mojando...


   Los "sacramentos" de la receta. Cuidado con saltear demasiado el jamón, que saca su mal humor y nos deja demasiado salado el gusto... Las gambas las podéis hacer bien, o dejarlas a medio hacer, puesto que al añadir la sidra para que se abran las almejas, terminarán de hacerse. Como ya he dicho más arriba, intentad mantenerlo caliente cuando lo saquéis de la olla. Yo lo tapo con una campana (vale, lo tapo con el plástico del microondas, pero es que es casi para lo único que lo utilizo)


   Bueno, esta foto no vale para nada, puesto que debería ser la salsa al principio y después la salsa reducida, pero claro, como a veces no me centro, pues no hice la importante, para que vierais el punto final. Pero no pasa nada, os debe quedar ligada y dependiendo el espesor que queráis, así la tenéis más o menos tiempo al fuego. Yo en cinco minutillos la tengo lista.

Apuntes:
   Lo siento, esta semana no hay historias de ningún tipo, ha sido un fin de semana tranquilo. No por gusto, ya que mi idea era ir a morder chaparros, pero hay quien trabajaba el sábado y los planes se vinieron al traste... Me fastidia enormemente, puesto que dos de mis sobrinos iban al pueblo y me apetecía estar con ellos, pero bueno, a fastidiarse ha tocado.

   Antes de que se me olvide, voy a explicar lo de las chirlas en lugar de una almejas en condiciones. Sábado tarde, paseo por zona comercial (por cierto, Ikea estaba hasta arriba de gente, eso sí, la mayoría fue a "goler", porque comprar, poquito...), la cena se suponía que iba a ser este plato, que estaba de antojo, pero al llegar al sitio, las lubinas daban penita, no había almejas y las gambas que les quedaban eran cocidas... Vuelta a casa con cara de pena y con paraguas abierto hasta el coche, puesto que llovía un poco. Domingo, día de zanganeo en casa, disfrutando de la tarde, cuando de pronto salto del sofá y digo... La cena!!! Las lubinas!!! Vamos a comprar, que al final no hay cena!!! (sí, lo reconozco, llevaba como dos horas diciendo que tenía que ir a comprar, pero el sofá me atraía como un imán). Llegamos a comprar y sí, había lubinas, no, no había almejas en condiciones, tan solo esas chirlas, pero me valían para quitarme el antojo. Menos mal que les quedaban gambas sin cocer...

   Sé que os tenía que contar algo, pero tengo la cabeza a las tres menos cuarto y no lo recuerdo. Si me acuerdo, pongo un anexo a esto y listo. La verdad es que hay unos cuantos que me traen la cabeza loca en el Facebook y no hay manera, cualquier día me pongo a repartir y me quedo sola!!! Hoy han tenido el pavo subido Fada, "Ojitos", Ander, Sergio... Llevan todas las papeletas para el sorteo de la colleja... Y ahora os dejo, que tengo que sacar unos restillos de panettone para hacer un pan de Calatrava, que he estado hablando con mi tía por teléfono y voy a seguir su receta.

   Nos vemos en siete días... Feliz semana a todos!!!

martes, 4 de noviembre de 2014

Salsa de Coca-Cola


Ingredientes:
- 250 gr. de kepchup.
- 200 gr. de Coca-Cola.
- 60 gr. de salsa Worcestershire.
- 60 gr. de azúcar moreno.
- 4 gr. de ajo molido.
- 2 gr. de cebolla molida.
- 0'2 gr. de cayena molida.
- 5 gr. de vinagre.
Elaboración:
   Pon en un cazo todos los ingredientes (yo lo suelo hacer en el orden en el que los he puesto más arriba). Mezcla todo bien y a fuego medio cuece durante unos 10-15 minutos, moviendo de vez en cuando, hasta que veas que la espuma que se crea desaparece del todo.
   Una vez que ya no haya espuma, aparta del fuego y deja enfriar. Esta salsa sirve para acompañar pollo frito, carne hecha a las brasas... También podéis untar carne con ella y hacerla tanto en el horno como en una barbacoa. 

Notas:
    Sí, no hay nada más simple que esta salsa, pero por si hay dudas, os pongo como siempre algunas fotos para aclarar cosillas (y para hacer la entrada de hoy algo más extensa, porque es bien cortita la receta..


   Lo sé, la primera foto de la izquierda de arriba es un tanto extraña. Es la mezcla de la Coca-Cola (que vosotros podéis cambiar por cualquier otro refresco de cola, pero es que a mi es la que más me gusta) con el kepchup (el que siempre utilizo en casa es el de Heinz, aunque imagino que con otros quedará casi igual de buena, pero son manías que tiene una...) No os asustéis cuando al echar el azúcar moreno empiece a soltar "espumarajos", siempre pasa, pero se quitan al ratín (cosas del gas que tiene el refresco, o eso es por lo que imagino que pasa).


   En el cuadro de las cuatro fotos veis los distintos pasos por los que pasa la salsa. Al principio empieza a generar espumita y, según va calentando, la espuma se hace más gruesa. Según se va haciendo la salsa, esa espuma desaparece. Cuando no queda nada, es el momento en el que la salsa está lista. Ni qué decir tiene, que cuando no quede, se le puede dejar cociendo un par de minutos más. Si météis una cuchara, vais a ver que al sacarla se queda como velada (no, no tengo foto de eso, porque instintivamente, al sacar la cuchara la limpié con la lengua y no era plan de meterla de nuevo en la salsa. A ver, que sé que alguno estará pensando, pero bueno, podías haber metido otra cuchara... Pues no, porque entonces habría que fregarla y se trata de optimizar).


   Os pongo la foto del bote de Worcestershire (yo le digo salsa Perrins, como pone arriba, porque es más rápido), por si alguien a estas alturas no la conociera, aunque ya la he utilizado más veces, por ejemplo en esta lasaña que hice ya hace tiempo (pincha aquí para ver la receta). No sé si en el mercado habrá alguna otra salsa que se le parezca, pero vamos, que no tendréis problemas para encontarla en los supermercados.


   Y esta última foto es para que os hagáis una idea de lo que ocupan en volumen, los 0'2 gr. de cayena (foto de la izquierda) y del vinagre (foto de la derecha). Os recomiendo que no le pongáis mucha cayena la primera vez, a no ser que os vuelva locos el picante. Yo le pongo eso, porque a Caco no es que le guste mucho el picante y esa cantidad la soporta perfectamente. El vinagre, tanto en gramos como en mililitros, es la misma cantidad, 5.
   De cebolla y ajo molido, es la misma cantidad, una cucharadita, pero el ajo molido siempre, o casi siempre pesa más que la cebolla molida. Pero en volumen sería lo mismo.

Apuntes:
   Martes, sí, lo sé, esta vez me he colado un montón en publicar la receta, pero os prometo que no he tenido un segundo para prepararla antes y, como no soy de las blogueras que guardan mil recetas en los borradores, así me veo...

   La semana pasada estuve en Málaga, de martes a domingo. Me hubiera gustado quedar con compis panarras, pero al final ni un minuto me han dejado. De martes a viernes con mis padres y de viernes a domingo con mi sobrina.
   Con mi padre me ha tocado madrugar todos los días para ir a desayunar por ahí, con mi madre por el contrario me ha tocado trasnochar, ya que la he tenido metida en hacerme una funda para el sofá de la casa de Málaga y me daba apuro acostarme y dejar a la pobre cosiendo como una loca. Después, en las hora en las que nos tocaba estar juntos, hemos ido a pasear por ahí, a comer y a un sitio al que tenía muchas ganas de ir, a El Amasadero, a comprar harinas. En la foto siguiente estoy con Andrés, antes de decidir las harinas que me llevaba.


   Y en esta otra, están las harinas que me regalaron padre y madre, además de los banetones que también me regalaron (por cierto Andrés, si lees esto, se te olvidó meter la harina panadera que te pedí!!! Vale, menos mal que no la cobraste tampoco, juuuaaasss)


   Esas son las harinas que me regalaron (las que yo quise coger) y los tres banetones que también me regalaron. Sí, dos de ellos los estrené en Málaga, no me pude resistir... Son la caña!!!

 Y lo mejor de todo, con lo que he disfrutado como una enana, ha sido con el finde que he pasado con mi sobrina (eso sí, Caco me ha ayudado un montón).


   La torreznilla es la alegría de la huerta!! Lo primero que hace al despertar es sonreír, da gusto con una niña así. En todo el fin de semana ha llorado un total de tres minutos, por hambre, por sueño y por una cosa que se había hecho (que no voy a decir), pero por la que estaba incómoda... Ella tiene parte de culpa de que no haya tenido ni un minuto para hacer la receta. En el sofá no se la puede dejar sola y cuando la ponía en el andador, como no le gusta estar sola, se presentaba en la cocina a "golisquear" lo que yo estaba haciendo. A ver si no pasa mucho tiempo hasta que su madre me la deje otra vez!!

   Y listo, no me enrollo más, que es martes y como dicen por ahí, la casa sin barrer!!! Prometo estar pronto por aquí de nuevo. Vamos, el domingo o el lunes como mucho!!!

Nos vemos en ¿cinco días?... Feliz semana a todos!!!

lunes, 27 de octubre de 2014

Plum Cake con perlitas de chocolate




Ingredientes:
- 160 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
- 240 gr. de harina.
- 180 gr. de azúcar.
- 4 huevos.
- 2 gr. de sal.
- 4 gr. de impulsor químico.
- Ralladura de un limón.
- 100 gr. de perlitas de chocolate.
Elaboración:
   Lo primero que debes hacer es forrar un molde con papel de hornear, aunque también puedes untarlo de mantequilla y espolvorear con harina (te recomiendo lo primero).
   En un bol, pon la mantequilla junto con el azúcar y bate hasta que no notes los granos de azúcar. Ve añadiendo los huevos de uno en uno, mientras que vas batiendo para que se integren bien. Cuando lo tengas, añade la ralladura de limón y mezcla para que se reparta.
   En otro bol aparte, tamiza la harina junto con el impulsor y la sal. Ve añadiendo a la mezcla anterior poco a poco y cuando esté, añade las perlitas de chocolate y mezcla bien para que se repartan por toda la masa por igual.
   Echa la masa en el molde e iguala. No te asustes, porque queda muy espeso. Ten el horno precalentado a 190ºC. Cuando metas el molde deja sólo la resistencia de abajo puesta y deja 25 minutos. Pasado ese tiempo, pon la resistencia de arriba y hornea con las dos entre 15-20 minutos.
   Una vez que hayan pasado esos 40-45 minutos, saca del horno y deja que repose dentro del molde 10 minutos. Desmolda sobre una rejilla y deja enfriar.

Notas:
   Antes de que se me olvide, decir que la receta original va con fruta picada y con pasas, pero como los que me seguís desdes hace tiempo, sabéis que a Caco no le gustan las pasas, siempre que hago el plum cake para los dos, lo hago con las perlitas de chocolate, que eso sí le gusta. En el caso de que quisiérais cambiar y hacerlo como el original, tan sólo tenéis que cambiar los 100 gr. de perlitas de chocolate por 70 gr. de fruta picada (ojo, que no es fresca, que es de esa con la que se hacen los dulces) y 50 gr. de pasas, que deberéis macerar en ron. Y si no queréis poner fruta y os apetecen sólo pasas, pues le aumentáis un poco la cantidad... Anda que no me habéis salido especialitos!!!
   Pasemos a las explicaciones, aunque esto es más fácil que hacer la "o" con un canuto, que dicen por ahí...


   A ver, es muy poquito impulsor químico (a estas alturas de la película debéis saber que eso es lo que mal llamamos "levadura", pero es que estoy cansada de las equivocaciones de la gente) lo que lleva la receta, tan solo cuatro gramos de nada, e imagino que muchos no tendréis con lo que pesar esa cantidad, pero es poco más de una cucharadita de las de café. No os preocupéis si va un poco menos, o un poco más, que el "bicho" este os va a salir de la... Muy bueno, os va a salir muy bueno!!
   La cantidad de sal no la he puesto en foto, son dos gramos, lo que viene a ser en medida "abuela", dos pizcas!!! Ya lo he medido muchas veces y lo que pesa una pizca, es un gramo justo!! Venga va, si tenéis dudas me lo decís y le hago una foto a la pizca, ya me decís vosotros...


   Bien, como ya he dicho en los ingredientes, la mantequilla debe ir a temperatura ambiente, aunque me mola el término "pomada", así blandita. Si sabéis con antelación que vais a preparar el plum cake, nada más fácil que sacar la mantequilla la noche de antes de la nevera. Si por el contrario se trata de un antojo de última hora, aunque no sea muy ortodoxo, se le da un golpe de microondas y listo. No es que sea necesario echar los huevos de uno en uno, pero siempre es recomendable, puesto que de esta forma la masa no se "emborracha" con tanto huevo y lo va admitiendo a poquitos.


   Siempre me han gustado los buenos "ayudantes" de cocina y desde que un cocinero me mostró el rallador que tengo ahora, no lo cambio por ninguno, aunque ya los hay del estilo. A lo que voy, que me pierdo, cuanto mejor rallada esté la piel del limón, mejor. El momento en el que yo añado las perlitas de chocolate, es el momento en el que vosotros debéis añadir si os apetece la fruta y las pasas. Mezclar bien para que no se os queden por un lado y por otros sin nada.


   En la foto podéis ver que es una masa con una consistencia bastante espesa. Igualad con una lengua, o con una cuchara, con lo que os sea más cómodo o tengáis más a mano, eso sí, con mucho cuidado, sin apretar!!!
Explicación rápida de horno: En los apuntes os pongo la receta robada a mi pastelero favorito. En su receta son 35 minutos, pero es que él hacía unos plum cake más pequeños. Los 25 minutos con el horno abajo, lo quiero en todos los hornos, después, una vez que pongáis abajo y arriba las resistencias, quiero que estéis muy pendientes desde el minuto 10, porque como ya he dicho en más de una ocasión, cada horno es un mundo!!!



   En esta foto de arriba, veis que el "palitroque" sale seco, ese es el momento de sacar el molde del horno. Hablando de molde...


   En la foto veis como suelo forrar los moldes, aunque hay mil formas posibles. Unas veces corto, otras veces doblo. Vosotros hacedlo de la forma que más cómoda os resulte. Por cierto, que se me había olvidado y Fada me lo ha recordado en el Facebook, las medidas del molde son 23x8x7 (tanto el ancho, como el largo, son del fondo).


   Y el corte, que esto parece el cuento de nunca acabar!!! Ahora vosotros decidís si lo tomáis solo, con leche, con té... Espero que lo disfrutéis!!

Apuntes:
   Llevaba mucho tiempo con ganas de poner esta receta en el blog, de hecho, hay varias amigas que ya la disfrutan desde hace tiempo. Es una receta que le "robé" a Juan, el que para mi, es el mejor pastelero de la Costa del Sol, aunque es de Mojácar (Almería). Le he llorado muchas recetas, algunas me las ha dado de su puño y letra, otras, como esta, me ha tocado robarla...


   Sí, son cantidades industriales, lo sé, pero es como yo la copié en su día... No, no me dió tiempo a recortar bien la hoja en la que la escribí, tuve que hacerlo como buenamente pude y salir corriendo, porque me pillaba robando la receta!!! Ainsss Juanito, cómo echo de menos tus dulces!!!

   Qué tal vuestro fin de semana? El mío genial!! El sábado quedé con unas amigas virtuales para tomar algo, pero esta vez de forma que nos pudiéramos tocar. Estuvo muy divertido, y eso que por culpa de la piojosa, que me echó una maldición, hasta la tarde no pude unirme a ellas. Charlamos de mil cosas, vamos, os podéis hacer una idea, seis cacatúas juntas... Pa'no parar!!!
    El domingo, como no se madrugó mucho, decidí ir al Mercado de Productores, bueno, no está mal, entretenido, pero no para tirar cohetes. Me traje a casa dos botellas de aceite, una de Arbequina y otra de Cornicabra, para las tostadas y las ensaladas. También un chutney de calabaza y un salchichón de venao (vale, venado para los finolis). Lo mejor de todo fue la pateada, 14 kilometrillos de nada entre ida y vuelta, porque a la ida decidí coger el camino largo... Llegué a casa muertecita!!!

   Y nada, poco más que contaros... Bueno, bueno, que mi querida Mayte ha sido hoy abuela!!! Es una cría preciosa!! A ver si un día deja que os la enseñe, pero ya cuando crezca un poquito, que ahora está demasiado "tierna".

   Y sin más, os dejo hasta la semana que viene. Espero como siempre, que os animéis a preparar este rico plum cake, ya sea con chocolate o con pasas y que me contéis qué tal os queda.

   Nos vemos en siete días... Feliz semana a todos!!!