Ingredientes:
- 1 kg. de pechugas de pollo.
- 3 cucharadas de aceite.
- 3 cucharadas de mantequilla.
- 2 cebollas.
- 3 ajos.
- 2 cucharadas de curry en polvo.
- 1 cuchadadita de jengibre fresco rallado.
- 250 ml. de leche de coco.
- 400 gr. de tomate triturado.
- 200 ml. de agua.
- Sal.
- Pimenta negra molida.
Elaboración:
Empezamos cortando las pechugas de pollo en dados, la cebolla en brounoise y los ajos chiquitines, chiquitines, que viene a ser lo mismo que en brounoise.
En una olla ponemos la mantequilla y el aceite y rehogamos las pechugas de pollo. Sacamos de la olla y reservamos.
En el mismo sitio salteamos la cebolla hasta que esté blandita, echamos el ajo, la guindilla, el curry, el jengibre y cocemos un par de minutos sin dejar de mover. Echamos el tomate y la sal, damos un par de vueltas, añadimos el pollo, mezclamos bien y echamos el vaso de agua, dejandolo cocer tapado unos 25-30 minutos aproximadamente. Unos 5 minutillos antes de terminar la maravillosa cocción, añadimos la leche de coco, mezclamos bien y terminamos de cocer sin tapar la cazuela.
Servimos bien calentito y acompañado con arroz.
Notas:
Si véis que es mucha cantidad de pollo para rehogarlos de una sola vez, es preferible que lo hagáis en dos o tres tandas, porque de esa manera no se cocerán y se quedará doradito.
Si no encontráis jengible fresco se puede echar en polvo, pero cuidado con las cantidades, es una raíz de sabor fuerte, aunque seguro que alguno lo ha utilizado alguna vez para aromatizar galletas o magdalenas.
Apuntes:
Por cierto, como os va a sobrar algo de leche de coco, podéis hacer una rica Piña Colada, que el veranito ya mismo está aquí!!!
No cuento nada esta semana, después de un fin de semana sin parar casi ni para comer estoy agotada y así no se puede empezar la semana, porque no puedo ni con las costillas!!!
Os recomiendo este plato si os gustan los sabores "nuevos". Es una delicia y aunque parezca que tiene muchos ingredientes es muy sencillo, os lo aseguro. El arroz es el acompañamiento perfecto y si es un Basmati o un Jazmín, mejor, porque son muy aromáticos. Ya me contaréis, porque os aseguro una cosa, si lo hacéis una vez váis a repetir más veces!!!
Nos vemos en siete días... Feliz semana a todos!!!
lunes, 18 de junio de 2012
domingo, 10 de junio de 2012
Truchas rellenas "Maite"
Ingredientes:
- 2 truchas.
- 50 gr. de cebolla.
- 50 gr. de pimiento verde.
- 50 gr. de champiñones.
- 30 gr. de bacon.
- 1/2 limón explimido.
- 6 cl. de vino blanco.
- Sal.
- Pimienta negra.
- Aceite de oliva virgen extra.
Elaboración:
Ponemos un poco de aceite en una sartén y comenzamos sofriendo la cebolla y el pimiento bien picaditos. Cuando estén casi pochados añadimos el bacon en cuadraditos pequeñitos y salteamos unos 5 minutos. Añadimos los champiñones y lo dejamos hasta que todo se haga bien, que serán unos 6-7 minutos aproximadamente. Reservamos.
Salpimentamos las truchas, a las que previamente habremos quitado la espina central, y echamos la mitad del relleno en cada una, cerramos y ponemos en una fuente que pueda ir al horno. Echamos zumo del medio limón, el vino blanco y un chorrito de aceite. Las tendremos en el horno a 180º unos 20 minutos.
Cuando estén listas, las sacamos de la fuente, les quitamos la piel y las ponenos en los platos, ligamos un poco la salsa (si tenemos tiempo y ganas, porque no es necesario) y echamos por encima de las truchas.
Notas:
Para empezar, si no sabéis quitar la espina al pescado, no creo que vuestro pescadero tenga inconveniente en hacerlo cuando vayáis a comprar. Lo suyo que es no quede ninguna espina o las menos posibles, por lo que no estaría mal repasar los pececillos con unas pinzas para quitarles todas las que queden por ahí.
He puesto cantidades pequeñas, pero si queréis hacer más truchas, lo único que tenéis que hacer es aumentar las cantidades de todos los demás ingredientes.
Así es como las relleno yo, echando parte del relleno a cada una y repartiendo por la mitad de las truchas...
![]() |
| Rellenando las truchas. |
Cuando las cerréis, con mucho cuidado para que no se caiga el relleno, las ponéis en la fuente y echáis el resto de los ingredientes...
![]() | ||
| Truchas rellenas. |
Como podéis ver, yo no pongo palillos ni nada por el estilo para cerrarlas, si lo hacéis con cuidado no hará falta, eso sí, si no os véis capaz, "trabáis" dos o tres palillos y listo, eso no se abrirá!!!
Apuntes:
Y ahora os cuento el porqué esta vez la salsa no me ha quedado tan "trabada" como queda en otras ocasiones... Este plato lo hice el miércoles, se supone que lo haría más temprano, pero surgió una cosita y al final llegué a casa pasadas las 10 de la noche, a esas horas se puede hacer un sofrito, meter unas truchas en el horno, pero permitidme que con el hambre que arrastraba, puesto que había comido a las 2 de la tarde no me parase a conseguir una salsa espesita como hago en otras ocasiones... Bueno, eso y la rapidez a la hora de hacer la foto, porque vaya si se enfrían rápido estos pececillos de picifactoría!!! Lo único que hice fue quitar la piel y cortar una ramita de tomillo "limonero" para darle un toquecín verde a la presentación, pero nada más, el hambre que había en casa pudo con todo lo demás!!!
Cierto, por el color habréis adivinado que se trata de truchas asalmonadas, pero es que Miguel, mi pescadero, no tenía otras esa mañana y como le había dicho hace tiempo a mi hermana Maite (de ahí el nombre de la receta) que se la daría y aun no lo había hecho, le dije... "Da igual Miguel, dame de las asalmonadas, total, es para hacerle la receta a mi hermana y no tener que decírsela por teléfono...".
Pues sí, vuelvo a repetir, porque ya lo he dicho alguna vez, que el hacer el blog de cocina este tan de andar por casa es por dos motivos: uno, por entretenerme y otro, el más importante, es por no tener que escribir las recetas a la gente que me pide alguna, les remito directamente al blog y listo. Por supuesto que si estos platos que pongo los puede aprovechar alguien para aprender a cocinar o para sorprender a otros cuando vayan a cenar a su casa, mejor que mejor!!!
Y poco más que contar, hoy es el primer partido de la selección española en la Eurocopa y estoy buscando una buena excusa para no tener que verlo... Ahora voy a tomarme un té, que he llegado hace un rato de IKEA y no puedo con "el lomo"...
Nos vemos en siete días... Feliz semana a todos!!!
domingo, 3 de junio de 2012
Lentejas "Elena"
Elaboración:
- 500 gr. de lentejas.
- 2 zanahorias (130 gr.).
- 1 chorizo pequeño.
- 1 morcilla pequeña.
- 1 trozo de lacón.
- 1 ajo.
- 5 gr. de pimentón dulce de La Vera.
- 50 gr. de pimiento verde.
- 50 gr. de cebolla.
- 100 gr. de tomate triturado.
- 2 hojas de laurel.
- 2 litros de agua ( y 300 ml. más por si hiciera falta).
Elaboración:
Ponemos las lentejas en una olla junto con el compango (morcilla, chorizo y lacón) y las dos hojas de laurel, cubrimos con los dos litros de agua y ponemos a fuego fuerte. Cuando empiece a cocer, desespumamos, ponemos al mínimo y añadimos las zanahorias picaditas. Las coceremos una hora y media más o menos con la olla tapada pero no del todo.
Mientras que cuecen haremos el sofrito. En una sartén con un poco de aceite pocharemos la cebolla y el pimiento verde. Cuando estén las verduras blanditas ponemos el ajo y cuando esté un poco hecho añadimos la cucharadita de pimentón dulce de La Vera, dando unas vueltas a fuego muy bajo para que no se queme. Echaremos el tomate triturado y lo dejaremos unos 10 minutos a fuego bajo. Añadiremos a las lentejas unos 15 minutos antes de apagarlas, moviendo bien para que se mezcle. Si se ven muy espesas se añade el agua que teníamos reservada.
Comprobaremos el punto de sal en ese momento. Apartamos, dejamos reposar unos minutos y servimos.
Notas:
Como véis yo no pongo patata en las lentejas, el motivo es muy simple, siempre que hago este plato preparo de sobra para congelar y no me gusta como quedan las patatas una vez descongeladas... Ese es el motivo técnico, el motivo personal es que no me gustan las patatas en las lentejas ni antes ni después de congelar...
Tal vez os parezca mucha agua y mucho tiempo, pero yo utilizo las lentejas esas que no hay que poner en remojo, aunque tardan más me resultan más cómodas... Manías que tiene una...
Ya dije que las zanahorias deben ir picaditas, os pongo una foto para que veáis el tamaño y la medida de como las pico... El peso lo pongo porque hay zanahorias enanas y otras enormes, pero poniendo peso os podéis hacer una idea de lo que es necesario.
Para el compango tenéis dos opciones, o comprar las cosas por separado o comprar un paquete de esos en los que ya vienen el chorizo, la morcilla y el lacón juntos... No dan mal resultado alguno de los comprados, para el medio kilo de lentejas yo pongo un paquete, porque así no tienen demasiada grasa...
Para el sofrito también he puesto cantidades en peso, porque lo que para uno es una cucharadita de pimentón de 5 gramos, para otros tiene 10 gr., si pongo un pimiento puede ser que uno lo compre grande y otro lo haga con un mini pimiento, ni que decir tiene que yo lo hago a ojo y vosotros lo haréis así en nada, en fin, la foto de lo que hace falta para el sofrito y el tamaño del picado...
Y no hay mucho más que explicar sobre cómo hacer unas lentejas, solo decir que si las ponéis en remojo la noche anterior se harán en unos 20-30, por lo que tendréis que cocer a parte un buen rato el compango para que se quede blandito y que por supuesto hará falta mucha menos agua.
Apuntes:
¿Porqué lentejas "Elena"? Os explico, hace cosa de dos o tres meses, me llamó mi hermana pequeña para decirme que tenía una olla a rebosar de lentejas, que le quedaban muchos ingredientes aun por echar y que no entraba más, que si lo podía dividir y hacer en dos ollas diferentes... En fin, una tragedia, por lo que esta receta es para ella y para todas aquellas personas que empiezan a cocinar y que piensan que hacer un plato de estos es complicado.
Con la historia de mi hermana me reí mucho, porque para que lo viera bien, hicimos una videollamada y pude comprobar con mis propios ojos que en esa olla no entraba ni una pizquita de sal... Por supuesto que le eché la bronca por no haber llamado antes, pero el "desaguisao" ya estaba hecho, por eso, para que nunca más le pase, es la receta que tiene que hacer para comer y como quería ella, congelar, porque da para 6 platos!!!
Por cierto, este año ya me he comido los primeros espetos de la temporada, buenísimos como todos los años. Si váis a Málaga os los recomiendo!!!
Y nada más por hoy, que tengo algunas cosas pendientes y no me puedo enrollar mucho, solo espero que si nunca os habéis animado a hacer unas lentejas las hagáis con esta receta, es muy simple y quedan buenísimas!!!
Nos vemos en siete días... Feliz semana a todos!!!
- 500 gr. de lentejas.
- 2 zanahorias (130 gr.).
- 1 chorizo pequeño.
- 1 morcilla pequeña.
- 1 trozo de lacón.
- 1 ajo.
- 5 gr. de pimentón dulce de La Vera.
- 50 gr. de pimiento verde.
- 50 gr. de cebolla.
- 100 gr. de tomate triturado.
- 2 hojas de laurel.
- 2 litros de agua ( y 300 ml. más por si hiciera falta).
Elaboración:
Ponemos las lentejas en una olla junto con el compango (morcilla, chorizo y lacón) y las dos hojas de laurel, cubrimos con los dos litros de agua y ponemos a fuego fuerte. Cuando empiece a cocer, desespumamos, ponemos al mínimo y añadimos las zanahorias picaditas. Las coceremos una hora y media más o menos con la olla tapada pero no del todo.
Mientras que cuecen haremos el sofrito. En una sartén con un poco de aceite pocharemos la cebolla y el pimiento verde. Cuando estén las verduras blanditas ponemos el ajo y cuando esté un poco hecho añadimos la cucharadita de pimentón dulce de La Vera, dando unas vueltas a fuego muy bajo para que no se queme. Echaremos el tomate triturado y lo dejaremos unos 10 minutos a fuego bajo. Añadiremos a las lentejas unos 15 minutos antes de apagarlas, moviendo bien para que se mezcle. Si se ven muy espesas se añade el agua que teníamos reservada.
Comprobaremos el punto de sal en ese momento. Apartamos, dejamos reposar unos minutos y servimos.
Notas:
Como véis yo no pongo patata en las lentejas, el motivo es muy simple, siempre que hago este plato preparo de sobra para congelar y no me gusta como quedan las patatas una vez descongeladas... Ese es el motivo técnico, el motivo personal es que no me gustan las patatas en las lentejas ni antes ni después de congelar...
Tal vez os parezca mucha agua y mucho tiempo, pero yo utilizo las lentejas esas que no hay que poner en remojo, aunque tardan más me resultan más cómodas... Manías que tiene una...
Ya dije que las zanahorias deben ir picaditas, os pongo una foto para que veáis el tamaño y la medida de como las pico... El peso lo pongo porque hay zanahorias enanas y otras enormes, pero poniendo peso os podéis hacer una idea de lo que es necesario.
Para el compango tenéis dos opciones, o comprar las cosas por separado o comprar un paquete de esos en los que ya vienen el chorizo, la morcilla y el lacón juntos... No dan mal resultado alguno de los comprados, para el medio kilo de lentejas yo pongo un paquete, porque así no tienen demasiada grasa...
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| Compango |
Para el sofrito también he puesto cantidades en peso, porque lo que para uno es una cucharadita de pimentón de 5 gramos, para otros tiene 10 gr., si pongo un pimiento puede ser que uno lo compre grande y otro lo haga con un mini pimiento, ni que decir tiene que yo lo hago a ojo y vosotros lo haréis así en nada, en fin, la foto de lo que hace falta para el sofrito y el tamaño del picado...
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| Ingredientes del sofrito |
Y no hay mucho más que explicar sobre cómo hacer unas lentejas, solo decir que si las ponéis en remojo la noche anterior se harán en unos 20-30, por lo que tendréis que cocer a parte un buen rato el compango para que se quede blandito y que por supuesto hará falta mucha menos agua.
Apuntes:
¿Porqué lentejas "Elena"? Os explico, hace cosa de dos o tres meses, me llamó mi hermana pequeña para decirme que tenía una olla a rebosar de lentejas, que le quedaban muchos ingredientes aun por echar y que no entraba más, que si lo podía dividir y hacer en dos ollas diferentes... En fin, una tragedia, por lo que esta receta es para ella y para todas aquellas personas que empiezan a cocinar y que piensan que hacer un plato de estos es complicado.
Con la historia de mi hermana me reí mucho, porque para que lo viera bien, hicimos una videollamada y pude comprobar con mis propios ojos que en esa olla no entraba ni una pizquita de sal... Por supuesto que le eché la bronca por no haber llamado antes, pero el "desaguisao" ya estaba hecho, por eso, para que nunca más le pase, es la receta que tiene que hacer para comer y como quería ella, congelar, porque da para 6 platos!!!
Por cierto, este año ya me he comido los primeros espetos de la temporada, buenísimos como todos los años. Si váis a Málaga os los recomiendo!!!
Y nada más por hoy, que tengo algunas cosas pendientes y no me puedo enrollar mucho, solo espero que si nunca os habéis animado a hacer unas lentejas las hagáis con esta receta, es muy simple y quedan buenísimas!!!
Nos vemos en siete días... Feliz semana a todos!!!
domingo, 27 de mayo de 2012
Cornetes con crema de fresones
Ingredientes:
Para los cornetes:
- 100 gr. de harina.
- 100 gr. de mantequilla.
- 100 gr. de azúcar glass.
- 4 claras de huevo.
- 1 sobre de vainillina.
Para la crema:
- 200 gr. de fresones.
- 100 gr. de azúcar glass.
- 1/4 litro de nata para montar.
Mantequilla y harina para la bandeja del horno.
Elaboración:
En un bol ponemos la mantequilla a temperatura ambiente y troceada, añadimos el azúcar glass y mezclamos con unas barillas. Cuando la mezcla esté blanquecina vamos añadiendo la harina tamizada junto con la vainillina. Cuando este bien mezclado iremos añadiendo las claras una a una e iremos removiendo todo hasta que estén bien mezcladas. Pondremos la crema en una manga pastelera con boquilla liza e iremos poniendo sobre la placa del horno, que previamente habremos untado con mantequilla y espolvoreado con harina montoncitos que con ayuda de una espátula o en su defecto cuchillo iremos aplanando hasta dejarlos bien finos.
Pondremos la placa en el horno a 200º y los dejaremos unos 8 minutos, hasta que el borde empiece a tomar color. Cuando estén listos, abriremos el horno y dejaremos la placa sobre la misma puerta del horno o sin llegar a sacarla del todo, despegaremos de una en una con una espátula las "obleas" y las iremos enrollando sobre los conos.
Para preparar la mousse lavamos los fresones con agua fría y los secamos con un paño o con un papel de cocina, les quitaremos el rabito ( el nombre más técnico creo que es "peciolo"), los partimos en dos y batimos junto con el azúcar glass. Montamos la nata y mezclamos todo bien con cuidado de que no se baje. Lo ponemos en el frigorífico hasta que vayamos a servirlo.
En el momento de servir, ponemos la crema en una manga pastelera con una boquilla rizada, rellenamos los cornetes y los servimos en una fuente. Lo podéis adornar con unos fresones partidos.
Notas:
Empecemos explicando un par de detallitos... Como sabéis, ando con cocinas prestadas, porque estoy de "ocupa", pues bien, en la bandeja del horno no lo podía hacer, es un horno pequeñito y la bandeja es de las que tiene ondulaciones, por lo que no pude hacer los cornetes en ella, lo que hice fue forrar la rejilla con papel de aluminio y después le puse papel de horno para poner encima la masa, porqué esplico esto? sencillo, ese es el motivo por el que no pude extender bien la masa, porque si apretaba un poco el papel de aluminio cogía un poco de forma. Os pongo una foto para que os hagáis una idea de como queda...
En vuestros hornos, si son como el que yo tengo en casa podréis extender más la masa, lo que hará que quede más fina y más larguita, así conseguiréis que quede un cornete más grande y crujiente.
Seguramente muchos tendréis lo conos necesarios para hacer la receta, pero por si no los tenéis aun entre vuestros "cachivaches" de cocina, os pondré también una fotito para que sepáis como son:
Estos ya tienen unos añitos, son metálicos, aunque los hay con capas de teflón y todas esas "pijerías" que, en principio, no son imprescindibles... En la foto podéis ver lo que os comentaba de las obleas, que en este caso más que obleas son como lenguas de gato, porque han quedado un pelín más gruesas de lo que me quedan normalmente, pero bueno, bien ricas que están también así!!!
Más cositas, la crema es muy simple de hacer, para que veáis os muestro una foto con alguno de los momentos de la mezcla:
Se trata de ir añadiendo la mezcla de fresas y azúcar a la nata montada que, por cierto, a mi me sobró algo de crema, bueno, no es que sobrase, es que hice el doble de cantidad y fue directa al congelador, pero sin pasar por la heladera. Lo que hacía era moverla de vez en cuando y al final se convirtió en un helado de fresones buenísimo!!!
Bien, por último, si por cualquier cosa no encontáis el sobre de vainillina, no hay problema, se le echa un poco de azúcar vainillada y listo, así quedará también muy rico.
Apuntes:
Domingo, ¿y dónde estoy? En Sevilla celebrando el cumpleaños de mi padre. Llegué el viernes y después de un fin de semana sin parar de comer y de beber, ha llegado el día en el que nos juntaremos para celebrar el cumple de papá. Por el momento andamos tranquilos, porque mis hermanas andan a su aire, pero tocará cenar todos en plan familia feliz... Creo que será una locura, pero siempre pasa cuando nos juntamos, que es un poco caos.
Siempre que vengo a Sevilla es un disfrutar, creo que es una de las ciudades donde mejor tapeo hay (no diré que es el mejor para que nadie de otros lugares se pueda ofender). Como vengo de vez en cuando siempre llego con el deseo de comer una codorniz en "Casa Ruperto" con una cerveza bien fría... Me da que ya os hablé alguna vez de ese sitio. No falla tampoco el desayunar todos los días con mi padre fuera de casa, el paseo por el Mercado de Triana el sábado por la mañana, tomar un "piripi" en el centro en "Bodeguita Romero" y lo que se está convirtiendo también en un clásico, entrar en La Salmantina cuando venimos de dar el paseo por el mercado y "sacarle" una paletilla a mi padre para llevarmela...
En fin, no me enrollo más, voy a ver si me relajo un ratito tomando un Luís Felipe (es un brandy fantástico de la zona del Condado de Huelva, que es una maravilla!!)antes de empezar a arreglarme para salir a cenar esta noche con todo el personal... Por cierto, antes de terminar la entrada os contaré que hoy me he tomado unas gambas riquísimas acompañadas con una cerveza fría y divina que ha entrado como Dios con el calor que hace en estas tierras sevillanas!!!
Nos vemos en siete días... Feliz semana a todos!!!
Para los cornetes:
- 100 gr. de harina.
- 100 gr. de mantequilla.
- 100 gr. de azúcar glass.
- 4 claras de huevo.
- 1 sobre de vainillina.
Para la crema:
- 200 gr. de fresones.
- 100 gr. de azúcar glass.
- 1/4 litro de nata para montar.
Mantequilla y harina para la bandeja del horno.
Elaboración:
En un bol ponemos la mantequilla a temperatura ambiente y troceada, añadimos el azúcar glass y mezclamos con unas barillas. Cuando la mezcla esté blanquecina vamos añadiendo la harina tamizada junto con la vainillina. Cuando este bien mezclado iremos añadiendo las claras una a una e iremos removiendo todo hasta que estén bien mezcladas. Pondremos la crema en una manga pastelera con boquilla liza e iremos poniendo sobre la placa del horno, que previamente habremos untado con mantequilla y espolvoreado con harina montoncitos que con ayuda de una espátula o en su defecto cuchillo iremos aplanando hasta dejarlos bien finos.
Pondremos la placa en el horno a 200º y los dejaremos unos 8 minutos, hasta que el borde empiece a tomar color. Cuando estén listos, abriremos el horno y dejaremos la placa sobre la misma puerta del horno o sin llegar a sacarla del todo, despegaremos de una en una con una espátula las "obleas" y las iremos enrollando sobre los conos.
Para preparar la mousse lavamos los fresones con agua fría y los secamos con un paño o con un papel de cocina, les quitaremos el rabito ( el nombre más técnico creo que es "peciolo"), los partimos en dos y batimos junto con el azúcar glass. Montamos la nata y mezclamos todo bien con cuidado de que no se baje. Lo ponemos en el frigorífico hasta que vayamos a servirlo.
En el momento de servir, ponemos la crema en una manga pastelera con una boquilla rizada, rellenamos los cornetes y los servimos en una fuente. Lo podéis adornar con unos fresones partidos.
Notas:
Empecemos explicando un par de detallitos... Como sabéis, ando con cocinas prestadas, porque estoy de "ocupa", pues bien, en la bandeja del horno no lo podía hacer, es un horno pequeñito y la bandeja es de las que tiene ondulaciones, por lo que no pude hacer los cornetes en ella, lo que hice fue forrar la rejilla con papel de aluminio y después le puse papel de horno para poner encima la masa, porqué esplico esto? sencillo, ese es el motivo por el que no pude extender bien la masa, porque si apretaba un poco el papel de aluminio cogía un poco de forma. Os pongo una foto para que os hagáis una idea de como queda...
En vuestros hornos, si son como el que yo tengo en casa podréis extender más la masa, lo que hará que quede más fina y más larguita, así conseguiréis que quede un cornete más grande y crujiente.
Seguramente muchos tendréis lo conos necesarios para hacer la receta, pero por si no los tenéis aun entre vuestros "cachivaches" de cocina, os pondré también una fotito para que sepáis como son:
Estos ya tienen unos añitos, son metálicos, aunque los hay con capas de teflón y todas esas "pijerías" que, en principio, no son imprescindibles... En la foto podéis ver lo que os comentaba de las obleas, que en este caso más que obleas son como lenguas de gato, porque han quedado un pelín más gruesas de lo que me quedan normalmente, pero bueno, bien ricas que están también así!!!
Más cositas, la crema es muy simple de hacer, para que veáis os muestro una foto con alguno de los momentos de la mezcla:
Se trata de ir añadiendo la mezcla de fresas y azúcar a la nata montada que, por cierto, a mi me sobró algo de crema, bueno, no es que sobrase, es que hice el doble de cantidad y fue directa al congelador, pero sin pasar por la heladera. Lo que hacía era moverla de vez en cuando y al final se convirtió en un helado de fresones buenísimo!!!
Bien, por último, si por cualquier cosa no encontáis el sobre de vainillina, no hay problema, se le echa un poco de azúcar vainillada y listo, así quedará también muy rico.
Apuntes:
Domingo, ¿y dónde estoy? En Sevilla celebrando el cumpleaños de mi padre. Llegué el viernes y después de un fin de semana sin parar de comer y de beber, ha llegado el día en el que nos juntaremos para celebrar el cumple de papá. Por el momento andamos tranquilos, porque mis hermanas andan a su aire, pero tocará cenar todos en plan familia feliz... Creo que será una locura, pero siempre pasa cuando nos juntamos, que es un poco caos.
Siempre que vengo a Sevilla es un disfrutar, creo que es una de las ciudades donde mejor tapeo hay (no diré que es el mejor para que nadie de otros lugares se pueda ofender). Como vengo de vez en cuando siempre llego con el deseo de comer una codorniz en "Casa Ruperto" con una cerveza bien fría... Me da que ya os hablé alguna vez de ese sitio. No falla tampoco el desayunar todos los días con mi padre fuera de casa, el paseo por el Mercado de Triana el sábado por la mañana, tomar un "piripi" en el centro en "Bodeguita Romero" y lo que se está convirtiendo también en un clásico, entrar en La Salmantina cuando venimos de dar el paseo por el mercado y "sacarle" una paletilla a mi padre para llevarmela...
En fin, no me enrollo más, voy a ver si me relajo un ratito tomando un Luís Felipe (es un brandy fantástico de la zona del Condado de Huelva, que es una maravilla!!)antes de empezar a arreglarme para salir a cenar esta noche con todo el personal... Por cierto, antes de terminar la entrada os contaré que hoy me he tomado unas gambas riquísimas acompañadas con una cerveza fría y divina que ha entrado como Dios con el calor que hace en estas tierras sevillanas!!!
Nos vemos en siete días... Feliz semana a todos!!!
domingo, 20 de mayo de 2012
Arroz con liebre
Ingredientes:
- 1 liebre.
- 1 cebolla.
- 2 pimientos verdes.
- 3 ajos.
- 2 ñoras.
- 2 rebanadas de pan.
- 150 ml. de vino tinto.
- 1 chorrito de brandy.
- 1'5 litros de agua.
- 100 gr. de tomate triturado.
- 2 cucharadas de pimentón.
- Unas hebras de azafrán.
- Tomillo, romero, orégano, laurel.
- Sal.
- Pimienta.
- Arroz.
Elaboración:
Sofreímos la liebre y apartamos. En la misma olla sofreímos el pan, los ajos, el hígado, las ñoras y cuando esté, lo ponemos en un mortero y machacamos.
Picamos la cebolla y el pimiento en brounoise, pochandolo en la misma olla donde hicimos todo los anterior. Cuando esté tierno, añadimos el tomate triturado y sofreímos. Ponemos la liebre de nuevo en la olla, mezclamos bien, añadimos el pimentón y el azafrán, movemos bien y echamos el brandy, cociendo un poco hasta que se evapore. Añadimos el majado, un poco de sangre de la liebre y el jugo que soltó al sofreírla, mezclando todo bien.
Echamos el vino en la cazuela, movemos y dejamos 5 minutos. Ponemos el agua y una vez que empiece a cocer desespumamos y ponemos al fuego mínimo entre 1 hora y media ó 2, dependiendo de la dureza de la liebre.
Cuando esté tierna añadimos el arroz y un poco más de agua para que quede caldosito. Rectificamos de sal. Cuando esté listo se deja reposar unos minutos y se sirve.
Notas:
Lo primero de todo explicar porqué no he puesto medidas de arroz, os cuento... Con estas cantidades se puede preparar arroz para 10-12 personas ( a dos puñados por "barba" se sale muy bien comidito) pero claro, normalmente no comen tantas personas en una casa, pero no vas a guisar la liebre por partes, verdad?? Pues lo que yo hago es que cuando tengo el guiso listo lo congelo en tuppers por partes, de esa forma, el día que me apetece un arroz con liebre, lo único que tengo que hacer es sacar uno del congelador y está listo a falta de echar el arroz.
En la foto podéis ver alguno de los pasos a la hora de preparar el guiso... En la primera se ve lo más desagradable y a la vez escandaloso, que es el momento en el que toca partir la liebre, y no olvidéis que será necesario guardar un poquito de sangre y al menos un trozo de hígado. Las demás fotos están claras, no?? La siguiente es la liebre sofrita, el majado del mortero y la liebre cuando echamos el pimentón.
Ni que decir tiene que si conseguís un poco de vino de pitarra, el guiso sabrá mejor, bueno, me explico, sabrá como más "típico", porque es el vino que se le echa en mi pueblo de toda la vida.
El tomate triturado es una cosa que surgió a última hora, porque lo suyo es echar un par de tomates pelados y muy picados, pero el día que iba a hacerlo fui a echar manos de los tomates y estaban duros como "balas" y como a mi me gusta cocinar con tomates que estén maduritos decidí dejar esos en el frigo para una ensalada y ecahr mano del bote de tomate triturado...
Apuntes:
Tenía mis dudas, hasta ayer no sabía si poner esta receta o dejarla para más adelante y poner otra... Al final, el tiempo ha hecho que me decida por el arroz con liebre, ayer llovió y hoy la cosa peca de frío, es alucinante que hace unos días la gente se cocía y este fin de semana los mismos hayan echado mano de las chaquetas de nuevo.
Sé que es una receta un tanto especial, porque no todo el mundo tiene oportunidad de conseguir una liebre, pero es una auténtica delicia. Para demostrar que esta es de las cazadas en el campo y no de las que venden en algunas tiendas, os pongo una foto con un "rompe muelas", al menos este lo he visto, porque alguno se ha ido directo a la barriga...
Ya no tenéis excusa, el día que os regalen una liebre no podréis decir la frase de: "no gracias, porque no sé cocinarla...", ahora ya sabéis como se hace y os aseguro que es una delicia... Valeeee, es una delicia con sabor fuerte, pero una delicia al fin y al cabo!!!
Y para acompañar este plato, un buen vino tinto. Os diría que un vino de pitarra, pero no, para que nos vamos a engañar, al guiso le da un buen sabor, pero para beber no es un vino que me haya entusiamado mucho y os aseguro que durante muchos años me han puesto "verde" porque prefería el vino industrial (así llaman algunos al vino embotellado y en condiciones) al vino de pitarra, que es como se llama en mi tierra el vino echo en casa, en fin...
Por cierto, en este enlace de YouTube tenéis el vídeo de como se hace, que nadie se asuste del principio, que lo he puesto como si fuera una película!!! Pinchad aquí para poder verlo!!!
Y poco más por hoy, es Domingo y toca dar un paseo, porque tocó salir el Viernes y eso ha hecho que lleve casi dos días arrastrandome por la casa sin hacer nada... Bueno, una cosa sí que he hecho y es el postre que pondré el Domingo que viene en el blog, no sin algún contratiempo que otro... Me da que cuando vaya a hacer la foto me va a tocar pelear con la crema de fresas...
En fin, que ya me he quedado sin liebre hasta la temporada que viene y es una pena, aunque realmente se ha terminado justo en el que creo que será el último fin de semana con frío, que es realmente cuando apetece comer este plato.
Nos vemos en siete días... Feliz semana a todos!!!
- 1 liebre.
- 1 cebolla.
- 2 pimientos verdes.
- 3 ajos.
- 2 ñoras.
- 2 rebanadas de pan.
- 150 ml. de vino tinto.
- 1 chorrito de brandy.
- 1'5 litros de agua.
- 100 gr. de tomate triturado.
- 2 cucharadas de pimentón.
- Unas hebras de azafrán.
- Tomillo, romero, orégano, laurel.
- Sal.
- Pimienta.
- Arroz.
Elaboración:
Sofreímos la liebre y apartamos. En la misma olla sofreímos el pan, los ajos, el hígado, las ñoras y cuando esté, lo ponemos en un mortero y machacamos.
Picamos la cebolla y el pimiento en brounoise, pochandolo en la misma olla donde hicimos todo los anterior. Cuando esté tierno, añadimos el tomate triturado y sofreímos. Ponemos la liebre de nuevo en la olla, mezclamos bien, añadimos el pimentón y el azafrán, movemos bien y echamos el brandy, cociendo un poco hasta que se evapore. Añadimos el majado, un poco de sangre de la liebre y el jugo que soltó al sofreírla, mezclando todo bien.
Echamos el vino en la cazuela, movemos y dejamos 5 minutos. Ponemos el agua y una vez que empiece a cocer desespumamos y ponemos al fuego mínimo entre 1 hora y media ó 2, dependiendo de la dureza de la liebre.
Cuando esté tierna añadimos el arroz y un poco más de agua para que quede caldosito. Rectificamos de sal. Cuando esté listo se deja reposar unos minutos y se sirve.
Notas:
Lo primero de todo explicar porqué no he puesto medidas de arroz, os cuento... Con estas cantidades se puede preparar arroz para 10-12 personas ( a dos puñados por "barba" se sale muy bien comidito) pero claro, normalmente no comen tantas personas en una casa, pero no vas a guisar la liebre por partes, verdad?? Pues lo que yo hago es que cuando tengo el guiso listo lo congelo en tuppers por partes, de esa forma, el día que me apetece un arroz con liebre, lo único que tengo que hacer es sacar uno del congelador y está listo a falta de echar el arroz.
En la foto podéis ver alguno de los pasos a la hora de preparar el guiso... En la primera se ve lo más desagradable y a la vez escandaloso, que es el momento en el que toca partir la liebre, y no olvidéis que será necesario guardar un poquito de sangre y al menos un trozo de hígado. Las demás fotos están claras, no?? La siguiente es la liebre sofrita, el majado del mortero y la liebre cuando echamos el pimentón.
Ni que decir tiene que si conseguís un poco de vino de pitarra, el guiso sabrá mejor, bueno, me explico, sabrá como más "típico", porque es el vino que se le echa en mi pueblo de toda la vida.
El tomate triturado es una cosa que surgió a última hora, porque lo suyo es echar un par de tomates pelados y muy picados, pero el día que iba a hacerlo fui a echar manos de los tomates y estaban duros como "balas" y como a mi me gusta cocinar con tomates que estén maduritos decidí dejar esos en el frigo para una ensalada y ecahr mano del bote de tomate triturado...
Apuntes:
Tenía mis dudas, hasta ayer no sabía si poner esta receta o dejarla para más adelante y poner otra... Al final, el tiempo ha hecho que me decida por el arroz con liebre, ayer llovió y hoy la cosa peca de frío, es alucinante que hace unos días la gente se cocía y este fin de semana los mismos hayan echado mano de las chaquetas de nuevo.
Sé que es una receta un tanto especial, porque no todo el mundo tiene oportunidad de conseguir una liebre, pero es una auténtica delicia. Para demostrar que esta es de las cazadas en el campo y no de las que venden en algunas tiendas, os pongo una foto con un "rompe muelas", al menos este lo he visto, porque alguno se ha ido directo a la barriga...
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| Plomo |
Ya no tenéis excusa, el día que os regalen una liebre no podréis decir la frase de: "no gracias, porque no sé cocinarla...", ahora ya sabéis como se hace y os aseguro que es una delicia... Valeeee, es una delicia con sabor fuerte, pero una delicia al fin y al cabo!!!
Y para acompañar este plato, un buen vino tinto. Os diría que un vino de pitarra, pero no, para que nos vamos a engañar, al guiso le da un buen sabor, pero para beber no es un vino que me haya entusiamado mucho y os aseguro que durante muchos años me han puesto "verde" porque prefería el vino industrial (así llaman algunos al vino embotellado y en condiciones) al vino de pitarra, que es como se llama en mi tierra el vino echo en casa, en fin...
Por cierto, en este enlace de YouTube tenéis el vídeo de como se hace, que nadie se asuste del principio, que lo he puesto como si fuera una película!!! Pinchad aquí para poder verlo!!!
Y poco más por hoy, es Domingo y toca dar un paseo, porque tocó salir el Viernes y eso ha hecho que lleve casi dos días arrastrandome por la casa sin hacer nada... Bueno, una cosa sí que he hecho y es el postre que pondré el Domingo que viene en el blog, no sin algún contratiempo que otro... Me da que cuando vaya a hacer la foto me va a tocar pelear con la crema de fresas...
En fin, que ya me he quedado sin liebre hasta la temporada que viene y es una pena, aunque realmente se ha terminado justo en el que creo que será el último fin de semana con frío, que es realmente cuando apetece comer este plato.
Nos vemos en siete días... Feliz semana a todos!!!
domingo, 13 de mayo de 2012
Rillettes de salmón
Ingredientes:
- 200 gr. de salmón fresco.
- 100 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
- 125 gr. de salmón ahumado.
- 1 yema de huevo.
- 1 cucharada de zumo de limón.
- 1 cucharadita de eneldo fresco picado.
- Sal.
Elaboración:
Ponemos 25 gramos de mantequilla en una sartén y freímos el salmón por ambas caras hasta que esté bien hecho por dentro. Dejamos templar en un plato y desmenuzamos todo lo que podamos con ayuda de dos tenedores.
El salmón ahumado lo picamos muy finito con ayuda de un cuchillo, la yema de huevo la batimos ligeramente y picamos el eneldo todo lo que podamos.
En un bol echamos los dos tipos de salmón, el resto de la mantequilla (75 gr.), la yema de huevo, el zumo de limón, el eneldo y la sal, mezclando todo muy bien hasta que nos quede una masa homogénea.
Ponemos el "paté" en un molde o en un plato para darle forma y lo guardamos en el frigorífico unas 12 horas para que coja bien el sabor.
Servimos acompañado de blinis o pan tostado.
Notas:
Si logramos hacer el salmón sin que llegue a tostarse, mejor, porque quedará más suave el "paté". Otra opción que tenéis es la de cocerlo en vez de hacerlo en la sartén, aunque a mi me gusta así, porque le da un sabor muy peculiar.
Cuidadito con el eneldo, es una hierba muy aromática y si nos pasamos podría enmascarar el salmón, que es la estrella de este plato. Os pongo una foto, aunque seguro que todos sabéis como es...
Ahora solo me queda ir pensando en qué hacer para gastar todo lo que me ha sobrado... Ahhh, ya lo tengo, aromatizaré aceite con él para utilizarlo en ensaladas... Como sabéis, el eneldo tiene aromas anisados y un toque de limón, eso le da un "rollito" super fresco a este tipo de platos. Por cierto, si alguna vez utilizáis esta hierba en un guiso, no olvidéis echarla casi al final para que no pierda ese aroma y sabor del que hablamos...
Apuntes:
Puede que a algunos os llame la atención el nombre de "rillettes", pero tranquilos, no deja de ser como un paté, aunque algo más tosco. En principio se hacía con cerdo, digamos que era lo que en mi tierra se llama "zurrapa" o "cachuela", aunque la primera es más fiel a la receta, porque es normalmente de lomo, mientras que la segunda es de hígado. En fin, que como con todas las recetas un día a alguien se le antoja cambiar los ingredientes y gracias a eso van apareciendo recetas nuevas, uff menos mal, porque si no, sería super aburrida la cocina.
Y sin haber llegado al 40 de Mayo parece que algunos ya se han quitado el sayo... Yo no, lo siento, pero aun tengo frío en algunos momentos, la gente se echa las manos a la cabeza cuando digo que me tapo con la manta para dormir la siesta (el día que me dejan...), pero es una verdad como un templo!!! Soy una "arrecía" y no puedo hacer nada para evitarlo... Ayer en Madrid caía el sol por lo raso (sí, estoy en Madrid) y yo saqué mi chaqueta "porsi", que nunca se sabe, además, en el metro hace frío, porque se cuelan con el aire acondicionado!!!
Hierbabuena, tomillo limón y albahaca... Estas son tres plantas aromáticas fantásticas que tengo en la terraza para utilizar en la cocina. Ayer me tomé el primer mojito de la temporada y no sabéis lo rico que estaba!!! También fue un gustazo preparar un pesto como el que hice anoche con hojas de albahaca recién cortadas, estaba buenísimo, eso sí, hay que tener pan a mano para "rebañar" el plato... Y el tomillo limonero me aromatizó un poco de salmón que hice a la plancha.
Bueno, espero que os guste la receta de esta semana, recordad que los blinis que puse la semana pasada en el blog son el complemento ideal, pero si no os apetece hacerlos o simplemente no tenéis tiempo, con pan tostado tampoco estará nada mal.
Nos vemos en siete días... Feliz semana a todos!!!
- 200 gr. de salmón fresco.
- 100 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
- 125 gr. de salmón ahumado.
- 1 yema de huevo.
- 1 cucharada de zumo de limón.
- 1 cucharadita de eneldo fresco picado.
- Sal.
Elaboración:
Ponemos 25 gramos de mantequilla en una sartén y freímos el salmón por ambas caras hasta que esté bien hecho por dentro. Dejamos templar en un plato y desmenuzamos todo lo que podamos con ayuda de dos tenedores.
El salmón ahumado lo picamos muy finito con ayuda de un cuchillo, la yema de huevo la batimos ligeramente y picamos el eneldo todo lo que podamos.
En un bol echamos los dos tipos de salmón, el resto de la mantequilla (75 gr.), la yema de huevo, el zumo de limón, el eneldo y la sal, mezclando todo muy bien hasta que nos quede una masa homogénea.
Ponemos el "paté" en un molde o en un plato para darle forma y lo guardamos en el frigorífico unas 12 horas para que coja bien el sabor.
Servimos acompañado de blinis o pan tostado.
Notas:
Si logramos hacer el salmón sin que llegue a tostarse, mejor, porque quedará más suave el "paté". Otra opción que tenéis es la de cocerlo en vez de hacerlo en la sartén, aunque a mi me gusta así, porque le da un sabor muy peculiar.
Cuidadito con el eneldo, es una hierba muy aromática y si nos pasamos podría enmascarar el salmón, que es la estrella de este plato. Os pongo una foto, aunque seguro que todos sabéis como es...
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| Eneldo |
Ahora solo me queda ir pensando en qué hacer para gastar todo lo que me ha sobrado... Ahhh, ya lo tengo, aromatizaré aceite con él para utilizarlo en ensaladas... Como sabéis, el eneldo tiene aromas anisados y un toque de limón, eso le da un "rollito" super fresco a este tipo de platos. Por cierto, si alguna vez utilizáis esta hierba en un guiso, no olvidéis echarla casi al final para que no pierda ese aroma y sabor del que hablamos...
Apuntes:
Puede que a algunos os llame la atención el nombre de "rillettes", pero tranquilos, no deja de ser como un paté, aunque algo más tosco. En principio se hacía con cerdo, digamos que era lo que en mi tierra se llama "zurrapa" o "cachuela", aunque la primera es más fiel a la receta, porque es normalmente de lomo, mientras que la segunda es de hígado. En fin, que como con todas las recetas un día a alguien se le antoja cambiar los ingredientes y gracias a eso van apareciendo recetas nuevas, uff menos mal, porque si no, sería super aburrida la cocina.
Y sin haber llegado al 40 de Mayo parece que algunos ya se han quitado el sayo... Yo no, lo siento, pero aun tengo frío en algunos momentos, la gente se echa las manos a la cabeza cuando digo que me tapo con la manta para dormir la siesta (el día que me dejan...), pero es una verdad como un templo!!! Soy una "arrecía" y no puedo hacer nada para evitarlo... Ayer en Madrid caía el sol por lo raso (sí, estoy en Madrid) y yo saqué mi chaqueta "porsi", que nunca se sabe, además, en el metro hace frío, porque se cuelan con el aire acondicionado!!!
Hierbabuena, tomillo limón y albahaca... Estas son tres plantas aromáticas fantásticas que tengo en la terraza para utilizar en la cocina. Ayer me tomé el primer mojito de la temporada y no sabéis lo rico que estaba!!! También fue un gustazo preparar un pesto como el que hice anoche con hojas de albahaca recién cortadas, estaba buenísimo, eso sí, hay que tener pan a mano para "rebañar" el plato... Y el tomillo limonero me aromatizó un poco de salmón que hice a la plancha.
Bueno, espero que os guste la receta de esta semana, recordad que los blinis que puse la semana pasada en el blog son el complemento ideal, pero si no os apetece hacerlos o simplemente no tenéis tiempo, con pan tostado tampoco estará nada mal.
Nos vemos en siete días... Feliz semana a todos!!!
domingo, 6 de mayo de 2012
Blinis
Ingredientes:
- 100 gr. de harina tamizada.
- 15 gr. de levadura fresca de panadero.
- 200 ml. de leche entera templada.
- 1 huevo.
- 2 cucharadas de mantequilla derretida.
- 1/2 cucharadita de sal.
- 1/4 de pimienta negra.
Elaboración:
Ponemos la harina en un bol y la mezclamos con la sal y la pimenta. En un recipiente mezclamos la levadura con la cuarta parte de la leche, hasta que la levadura se haya disuelto completamente, ese será el momento de añadir el resto de la leche.
Añadimos la yema del huevo, la leche con la levadura y la mantequilla a la harina, mezclando bien con una cuchara hasta que obtengamos una pasta "semilíquida". Tapamos con papel film y dejamos que la masa fermente en un lugar templado durante 1 hora más o menos.
Pasado ese tiempo, batimos la clara a punto de nieve y la añadimos a la masa con movimientos envolventes para que no se nos baje.
En una sartén ponemos un poco de mantequilla y vamos poniendo una cucharada sopera de masa por blini, cociendo un minuto más o menos por cada lado, hasta que veamos que están doraditos.
Los serviremos templados con pescados ahumados, crema agria, huevas de salmón, etc...
Notas:
Poco que explicar en la receta de hoy, os enseño unas fotos con alguno de los pasos por si tenéis dudas, pero es más o menos como hacer tortitas, la diferencia es que estas son saladas y llevan levadura de panadero en vez de levadura química...
En esta foto tenéis la masa en su primer paso, que es la mezcla primera que hemos hecho, también una vez que ha fermentado y por último cuando añadimos la clara montada a punto de nieve, pero hay más...
Con una cucharada sopera de masa quedan más o menos de este tamaño, si las quisiérais más grandes es simple, se le pone más masa y listo. Es entretenido hasta que terminas con toda la masa, pero el resultado es buenísimo, por cierto, las podéis hacer todas y cuando las vayáis a utilizar darles un golpe de calor en el microondas o mejor aun, en el horno, porque quedan como recién hechas.
Apuntes:
Buenos estos blinis, verdad?? Bien, la semana que viene os pondré en el blog una receta riquísima para acompañarlos, os adelanto que será una receta que llevará salmón, tanto fresco como ahumado, si os gusta este pescado, seguro que os encanta la receta, a mi me parece un aperitivo fantástico, pero no voy a adelantar más... La semana pasa rápido y podemos esperar...
Siempre me llamó la atención esta especie de tortitas de origen ruso (creo), que servían para acompañar como dije antes, pescados ahumados, natas agrias y huevas de distintos peces. Las hago desde hace tiempo para compañar algunos aperitivos en casa cuando organizo alguna cena, que dicho sea de paso, hace ya tiempo que no hago... Debo cena a algunos amigos y aun no sé cuando se la podré preparar, a unos porque están lejos y a otros porque la que está lejos soy yo, pero queda pendiente chicos, lo prometido es deuda!!!
Y como vuelve a ser Domingo, daré a "Publicar" y me iré por ahí a tomar algo, aunque hoy tocará pasear antes, hay que merecerse la cervecita con el aperitivo, no os parece??.
No me enrollo que no quiero hacer esperar, ya os contaré si voy a algún sitio interesante, hace unos días alguien preguntó por lugares donde tomar algo y apunté alguna de las sugerencias de la gente... A ver si tienen gustos parecidos a los míos...
Nos vemos en siete días... Feliz semana a todos!!!
- 100 gr. de harina tamizada.
- 15 gr. de levadura fresca de panadero.
- 200 ml. de leche entera templada.
- 1 huevo.
- 2 cucharadas de mantequilla derretida.
- 1/2 cucharadita de sal.
- 1/4 de pimienta negra.
Elaboración:
Ponemos la harina en un bol y la mezclamos con la sal y la pimenta. En un recipiente mezclamos la levadura con la cuarta parte de la leche, hasta que la levadura se haya disuelto completamente, ese será el momento de añadir el resto de la leche.
Añadimos la yema del huevo, la leche con la levadura y la mantequilla a la harina, mezclando bien con una cuchara hasta que obtengamos una pasta "semilíquida". Tapamos con papel film y dejamos que la masa fermente en un lugar templado durante 1 hora más o menos.
Pasado ese tiempo, batimos la clara a punto de nieve y la añadimos a la masa con movimientos envolventes para que no se nos baje.
En una sartén ponemos un poco de mantequilla y vamos poniendo una cucharada sopera de masa por blini, cociendo un minuto más o menos por cada lado, hasta que veamos que están doraditos.
Los serviremos templados con pescados ahumados, crema agria, huevas de salmón, etc...
Notas:
Poco que explicar en la receta de hoy, os enseño unas fotos con alguno de los pasos por si tenéis dudas, pero es más o menos como hacer tortitas, la diferencia es que estas son saladas y llevan levadura de panadero en vez de levadura química...
En esta foto tenéis la masa en su primer paso, que es la mezcla primera que hemos hecho, también una vez que ha fermentado y por último cuando añadimos la clara montada a punto de nieve, pero hay más...
Con una cucharada sopera de masa quedan más o menos de este tamaño, si las quisiérais más grandes es simple, se le pone más masa y listo. Es entretenido hasta que terminas con toda la masa, pero el resultado es buenísimo, por cierto, las podéis hacer todas y cuando las vayáis a utilizar darles un golpe de calor en el microondas o mejor aun, en el horno, porque quedan como recién hechas.
Apuntes:
Buenos estos blinis, verdad?? Bien, la semana que viene os pondré en el blog una receta riquísima para acompañarlos, os adelanto que será una receta que llevará salmón, tanto fresco como ahumado, si os gusta este pescado, seguro que os encanta la receta, a mi me parece un aperitivo fantástico, pero no voy a adelantar más... La semana pasa rápido y podemos esperar...
Siempre me llamó la atención esta especie de tortitas de origen ruso (creo), que servían para acompañar como dije antes, pescados ahumados, natas agrias y huevas de distintos peces. Las hago desde hace tiempo para compañar algunos aperitivos en casa cuando organizo alguna cena, que dicho sea de paso, hace ya tiempo que no hago... Debo cena a algunos amigos y aun no sé cuando se la podré preparar, a unos porque están lejos y a otros porque la que está lejos soy yo, pero queda pendiente chicos, lo prometido es deuda!!!
Y como vuelve a ser Domingo, daré a "Publicar" y me iré por ahí a tomar algo, aunque hoy tocará pasear antes, hay que merecerse la cervecita con el aperitivo, no os parece??.
No me enrollo que no quiero hacer esperar, ya os contaré si voy a algún sitio interesante, hace unos días alguien preguntó por lugares donde tomar algo y apunté alguna de las sugerencias de la gente... A ver si tienen gustos parecidos a los míos...
Nos vemos en siete días... Feliz semana a todos!!!
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