lunes, 24 de enero de 2011

Piquillos rellenos de carne.



Ingredientes:
Relleno:
- 250 gr. de carne de ternera.
- 1 cebolla mediana.
- 12 pimientos del piquillo.
- Un chorrito de vino blanco.
- 1 cucharada sopera de harina.
- 300 ml. de leche.
- Sal.
- Pimienta.
Salsa:
- 6 pimientos del piquillo.
- 200 ml. de nata.
- 50 ml. de salsa de tomate.
- Sal.
- Pimienta.
Elaboración:
   En una sartén, pochamos la cebolla picada en brunoise y cuando esté transparente añadimos la carne y la sofreimos. Salpimentamos.
   Cuando la carne está hecha, añadimos un chorrito de vino y dejamos evaporar. Echamos la harina en la misma sartén en la que tenemos la carne, la tostamos y vamos añadiendo la leche poco a poco, hasta conseguir una bechamel en la que esté bien integrada la carne. Dejamos templar.
   Para hacer la salsa, ponemos en una sartén los pimientos con el jugo con el que vienen en la lata o bote que compremos, salamos y confitamoss a fuego suave. Cuando estén, los pondremos en el vaso de la batidora junto con la nata y la salsa de tomate y trituraremos bien. Salpimentamos.
   Una vez frío el relleno, iremos llenando ayudandonos con una cuchara los pimientos con cuidado de no romperlos. Cuando los tengamos todos, en una sartén echamos la salsa  y ponemos al fuego, ponemos los piquillos y tenemos al fuego hasta que estén calientes, rectificando de sal si fuera necesario.

Notas:
   Aunque en la explicación de la receta he puesto la elaboración de la salsa antes del llenado de los pimientos, el momento de hacerla es después de haber rellenado los pimientos, ya que así aprovecharemos los que se rompan.
   También podemos hacer la receta mezclando carne de ternera y de cerdo, lo que hace que quede más jugosa.
   Al igual que cuando hacemos croquetas, cuanto más suave quede la bechamel, mejor quedarán los pimientos.
   Por cierto, yo hago siempre más de la cuenta y los congelo, y después es nada más que ir sacando...

Apuntes:
   Esta semana disfruté de esos pimientos con un vino de la D.O. Jumilla...
   Seguro que los que los que de vez en cuando pedís un vino en un bar estáis acostumbrados a escuchar..."Ribera o Rioja", sí, a mí me pasa, no tengais miedo a pedir otras denominaciones, seguro que os sorprenden.
   Como siempre, no digo que sea al mejor vino para acompañar este plato, pero es el que yo elegí. Para empezar, tiene un bonito color cereza, tal vez no estuviera muy "receptiva" el día que lo bebí, pero solo encontré algo de cacao en nariz y como siempre en los vinos de esta bodega un ligero aroma a nuez, seguro que en el "rimbombante" lenguaje del mundo del vino eso tiene un nombre, pero para mi no es más que eso, olor a nuez. Es un vino ligero y con un paso fresco en boca, os lo recomiendo, aunque solo sea para copear.

   Como siempre, espero que si haceis esta receta disfruteis de ella, ya os mostraré más salsas para acompañarlos, pero elegí esta por sencillez.

   Nos vemos si no hay ninguna novedad en siete días.

               Feliz semana!!!!!

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