miércoles, 16 de diciembre de 2015

Dukkah


Ingredientes:
- 70 gr. de avellanas.
- 35 gr. de sésamo.
- 30 gr. de comino.
- 20 gr. de cilantro.
- 5 gr. de azúcar moreno.
- 3 gr. de sal.
Elaboración:
   En una sartén, debes tostar por separado las avellanas, sésamo, comino y cilantro. Deja enfriar y tritura en un mortero junto con la sal y el azúcar moreno.
  Para conservarlo, mete en un bote bien cerrado. Se mantiene durante mucho tiempo.
  Estupendo en ensaladas, en tostadas con pan y aceite, guisos de cordero...

Notas:
   Para no perder la costumbre, os pongo la foto de los ingredientes necesarios para elaborar esta mezcla de especias.


   Esta vez los ingredientes son muy comunes y no os resultará complicado encontrarlos, por lo que no hay excusa para no prepararlo.
   En otras ocasiones os recomiendo pasar la mezcla de especias por un molinillo, sin embargo, en este caso, lo mejor es que, como digo en la elaboración, paséis la mezcla por un mortero. De esta forma no se reducirá todo a polvo y a la hora de comer, encontraréis los trocitos.
   Es muy importante también dejar enfriar bien las semillas y los frutos secos antes de triturarlos. Y lo más importante de todo, que no se os quemen al pasarlos por la sartén, que recuerdo que la primera vez que lo hice, me cargué el cilantro y amargaba más que la hiel (que no la he probado, pero si lo dicen, así será)

Apuntes:
   Espero que os guste esta nueva mezcla de especias llamada "Dukkah", que no tiene nada que ver con la dieta esa de la que unos hablan tan bien y otros hablan tan mal...
  
   Esta es una mezcla muy típica en Egipto. La que hoy pongo en el blog es la versión más simplificada, para no liaros. Por supuesto que podéis cambiar las avellanas por otro fruto seco. Con nueces también está muy rico. Una vez que tengáis la mezcla hecha, siempre os podéis animar a añadir más especias, para ir complementándolo a vuestro gusto. Ya os digo que por ejemplo, con unos golpes de molinillo de pimienta negra es bestial. También casa muy bien con ralladura de limón, menta, cayena, tomillo... Como digo, hay mil variantes y es ahí donde debe entrar a jugar vuestra imaginación.
   Una opción es tener la mezcla básica hecha y según en lo que se vaya a usar, complementar en el acto la cantidad que se vaya a utilizar. Por ejemplo, si lo echáis a un guiso de cordero, se le añade algo de menta, si es para pescado, un poco de ralladura de limón, si es un pollo, tomillo y así con lo que os apetezca.
   Y como en todas las mezclas, el gusto es muy personal, tal vez os guste con algo menos de comino, cilantro... ¡¡¡Vaya usted a saber!!! Por ejemplo, yo no le ponía azúcar, hasta que un día hablando con Yuli en su tienda, sobre mezclas y "pócimas", me dijo, "yo le pongo azúcar moreno, un poco, pero le pongo, verás, prueba" y con una cucharita puso un poco en mi mano para que lo probase. Menudo cambio le da el poquino de azúcar, ¡madre mía!. Desde ese momento, cuando preparo, siempre va con ella.

   Y hasta quí ha llegado la entrada de hoy, me podría extender más, pero al final sería repetir y repetir, por lo que mejor que dediquéis el tiempo a otros menesteres más productivos. Yo voy a ver si antes de que lleguen las fechas "de paz, amor y felicidad", vamos, la Navidad (no soporto cuando la gente dice "navidades"), subo al menos otra receta, que sintiéndolo mucho por Ander, pero la que voy a poner lleva muchas especias. Y mientras, sigo tirando de especiero para enseñaros más mezclas que preparar y usar en casa.

   Por cierto, que se me olvidaba, ¿habéis visto el nuevo vídeo que he subido al canal de YouTube? Pues pinchando AQUÍ podéis verlo. Espero que os guste.

   Nos vemos en unos días... ¡¡¡Feliz semana a todos!!!

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