domingo, 26 de junio de 2016

Galletas crinkles de chocolate


Ingredientes:
- 100 gr. de cacao en polvo.
- 280 gr. de azúcar blanca.
- 125 ml. de aceite de girasol.
- 4 huevos.
- 260 gr. de harina.
- 9 gr. de impulsor químico.
- 1/2 cucharadita de sal.
- 15 ml. de vainilla en pasta.
- Azúcar glas para rebozar.
Elaboración:
   En un cuenco mezcla con unas varillas el cacao, azúcar y aceite hasta que tengas una pasta con aspecto terroso.
   Añade la pasta de vainilla y ve incorporando los huevos de uno en uno, batiendo unos treinta segundos entre huevo y huevo.
   Cuando estén bien integrados y la masa haya suavizado, añade la harina, que habrás tamizado junto con el impulsor y la sal. Cuando esté bien integrado, deja de batir. Tapa con un papel film y refrigéralo mínimo 4 horas, aunque siempre es mejor dejarlo durante toda la noche.
   Precalienta el horno a 180º C. Mientras, ve tomando porciones de masa, de unos 30 gr., haz bolas con ellas y pasa por azúcar glas, poniendo esas bolitas en la bandeja del horno, sobre papel de hornear. Hornea entre 10-12 minutos y cuando estén, pasa a una rejilla, para que enfríen.


Notas:
   Hay mil marcas de cacao y varias marcas de vainilla, pero yo hago estas galletas con el cacao de la marca Valor y la pasta de vainilla de la marca Nielsen-Massey. Los cacaos son todos muy similares, pero entre las vainillas hay mucha diferencia, por lo que si utilizáis otra marca, deberéis ajustar hasta encontrar el punto que os guste.


      En la foto inferior se puede ver desde que se pone el cacao junto con el azúcar y el aceite (sí, ahí también está la pasta de vainilla, de hecho la podéis poner desde el principio y así controlar desde el inicio el sabor. Como veis, esa primera mezcla queda como un barro oscuro y denso. Más abajo, se puede ver la mezcla una vez que se han incorporado los cuatro huevos de la receta. Por cierto, el tamaño que utilizo en esta receta es M, que es la que habitualmente tengo en casa. Veréis que la masa suaviza muchísimo. Es importante que entre huevo y huevo se bata bien, contad hasta treinta, otro huevo, 30, otro más y así hasta echar el cuarto y volver a contar esos treinta segundos. La harina la echo en dos veces, para que no se acumule toda y sea más fácil de integrar. Pero mucho cuidado con batir demasiado, que se queda como gomoso (es que no sé como explicarlo).


   Mi consejo es que primero porcionéis toda la masa y una vez hecho esto, forméis las bolas. Al principio vais a ver que la masa es compacta, pero si se hacen estas galletas en verano o en una cocina con mucha temperatura, vais a ver que se va ablandando, por lo que para que no se pongan las manos hasta arriba de masa, lo mejor es que las humedezcáis levemente con agua para formar. Una vez hecho esto, se pasan por azúcar glas y se van poniendo en la bandeja, con una distancia prudencial entre ellas, ya que crecen al hornearse.


   En esta foto podéis ver como van subiendo en el horno.


   La receta de estas galletas me la pasaron en medidas americanas, os las pongo y así decidís la forma más sencilla para vosotros a la hora de medir:
 - 1 taza de cacao en polvo.
- 1 1/2 taza de azúcar.
- 1/2 taza de aceite vegetal.
- 4 huevos.
- 2 cucharadas de extracto de vainilla.
- 2 tazas de harina.
- 2 cucharaditas de impulsor.
- 1/2 cucharadita de sal.
- 1 taza de azúcar glas.
Y antes de terminar con este apartado, decir que con las cantidades que doy, salen dos bandejas de galletas.

Apuntes:
   Este vídeo lo subí a Instagram, metimos las galletas y cuando Caco dijo... Oye, ¿qué tal un vídeo?, ya habían empezado a subir, pero llegamos a tiempo para que se viera el cambio.

video

   Tengo que reconocer que de estas galletas hay mil por la red, pero hasta que alguien de confianza no te da una receta, no te pones al lío y la culpable en este caso es Marga, que las puso en un grupo de cocina intimísimo que tenemos y fuimos muchos los que no nos pudimos resistir a hacerlas. Ella dio las cantidades como he puesto en las notas y yo las he pasado al nuestro sistema de medición, los gramos de toda la vida de Dios...
   Están deliciosas, son como bizcochitos por dentro, en serio, animaos a prepararlas si os gusta el chocolate, que no os vais a arrepentir.

   Sabéis, esta receta debería llevar ya un mes en el blog, pero he tenido el ordenador en el limbo durante un mes, me han tenido que cambiar la placa base, ya que se quemó parte de ella, afectando a la tarjeta gráfica, con tan buena suerte que Apple (sí, lo reconozco, pertenezco a lo que algunos llaman secta de la manzana mordida) me ha cubierto el estropicio y me ha salido a coste cero patatero. No os haceís una idea de la alegría que me dio cuando me lo dijeron!!!
   La verdad es que fue un desastre, ya que no he podido hacer nada durante este tiempo, de hecho, con el disgusto cogí la cámara de fotos y la guardé en el armario, puesto que me daba mucha pena no poder utilizarla. Vale, algunos diréis que podría haber utilizado el ordenador de Caco, que también pertenece a la misma secta que yo, pero no me atrevía a tocar ninguno que no fuera mío, por eso del gafe... Pero ya lo tengo de nuevo!!!
   La parte mala de todo este tiempo (tengo que decir que realmente el ordenador han tardado en devolvérmelo arreglado cinco días, pero yo tardé en llevarlo, ya que antes me hicieron un diagnóstico previo en otro sitio), es que las fotos que hice el fin de semana del Corpus en mi pueblo han estado paradas todo este tiempo.


   Ahí tenéis lo que llamamos "diabluco", que ponen el punto profano a esta celebración religiosa. No os hacéis una idea del miedo que daban cuando éramos pequeños. Os tenía pensado poner unas pocas de fotografías, pero como que ya no vienen a cuento por haber pasado tanto tiempo. El año que viene tocará...
   En fin, lo dicho, ánimo y a preparar las galletas antes de que el verano haga imposible arrimarnos al horno.

   Nos vemos en unos días... Feliz semana a todos!!!
  


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